Bajan al barro, no sube el barro

La última de La Nueva Crónica

03/03/2026
 Actualizado a 03/03/2026
| FERNANDO OTERO
| FERNANDO OTERO

¿Os acordáis de la foto de Martín Villa casi a la silla de la reina –o sin casi– por los caminos de Cabrera para que no pisara el barro? Dio tanto que hablar que seguramente han tomado nota.

Aquello era la imagen del poder, que lo tenía el personaje.

Ha pasado el tiempo pero no las tretas, el zorro pierde el pelo pero no las mañas, y ahora cuando los poderosos –presuntos, ciertamente– van al barro no les llevan a la silla de la reina, les dejan unas polainas –en las obras un casco– y pueden salir indemnes del barrizal después de la foto, se quitan las polainas y lucen impolutos sus zapatos al pisar nuevamente las moquetas sobre las que viven, de las que disfrutan, las que les pagamos.

El barro no es más que una foto, como lo es subirse a un tractor, dar de comer a un ternero –«cuidado, que me lo matas»– o animar a la Cultural desde unas gradas llenas... 

Bajan al barro... pero impiden que el barro les suba a ellos. 

Archivado en
Lo más leído