Muchas veces tanto valor como la imagen (sugerente por otra parte) tiene una pequeña explicación de la foto. Por ejemplo, en este autobús, histórico, se añade solamente una frase: “Coche de linea de Catalina”. Como el cuento de Monterroso son solamente cinco palabras, pero abren las puertas de una larga historia, de una de las biografías más singulares y admirables de esta provincia, la de Catalina García, de Puebla de Lillo, la primera española que tuvo carnet de conducir autobuses y la primera mujer que tuvo la concesión de una linea de autobuses, entre Cofiñal y Boñar, lo que la convertía a su vez en la cartera, la que recogía las recetas en la farmacia, la que las repartía, la que hacía los recados y llevaba ese autobús en mitad de tremendas nevadas.
Además de atender su fonda en Puebla de Lillo . Y sus hijos. La que llevaba dos monjas entre sus viajeros cuando se atascó entre la nieve y las religiosas se pusieron a rezar: “Si saben espalar o empujar bájense, que con rezos no se saca el coche”. Bueno es empezar el año con gente como Catalina, parece que te anima a afrontar esos telediarios que te dan ganas de volver para la cama.