La primera ola de un surfista suele llegar después de una clase en la arena, la colocación de un neopreno ajustado y la práctica del equilibrio y los movimientos sobre una tabla grande. Cantabria concentra buena parte de esas primeras veces. No en vano, la región se ha convertido en uno de los referentes nacionales en la práctica de este deporte, lo que ha animado a miles de personas a aprender a surfear con una Escuela de Surf en Cantabria.
Entornos y playas como Somo y Loredo, en Ribamontán al Mar, son el escaparate perfecto para ello. Cuentan con un oleaje constante y consistente durante casi todo el año, siendo un lugar más que adecuado para aprender a surfear independientemente de la edad. Porque una cosa que tienen las escuelas de surf en Cantabria es que organizan grupos por nivel y edad para garantizar seguridad y aprendizaje progresivo.
Por qué aprender a surfear en una escuela profesional
Precisamente, esta organización por edad y niveles es uno de los principales motivos por los que aprender a surfear en una escuela. Tal y como explican los responsables de Latas Surf, “esto es algo que hacemos para garantizar la seguridad y el aprendizaje de los alumnos”. En este sentido, prosiguen, esta distribución hace que en un grupo no coincidan surfistas avanzados con noveles, haciendo del aprendizaje una experiencia enriquecedora y no competitiva.
Además, otro de los motivos por los que acudir a una escuela de surf es que los instructores son profesionales cualificados. “En Latas Surf todos los tutores somos técnicos deportivos de nivel I y II, estamos titulados y certificados para todos los niveles”, subrayan los responsables de esta compañía que también cuenta con una escuela de surf en Somo.
Somo y Loredo: dónde aprender a surfear
Precisamente, Somo y Loredo son las playas de referencia para aprender a surfear en Cantabria. Pertenecen a Ribamontán al Mar y ahí prestan sus servicios escuelas de surf como la de Latas Surf, que aprovechan las olas durante casi todo el año. Sin embargo, antes de entrar al mar, los primerizos deben aprender las técnicas básicas del surf y esto se hace sobre la arena.
Por ello, señalan desde Latas Surf, la primera clase empieza en la arena, con la explicación de las normas de seguridad, y el aprendizaje de cómo identificar dónde rompen las olas y cómo entrar y salir del agua. Asimismo, el take-off, el movimiento para pasar de tumbado a de pie, también se practica en la arena antes de entrar al agua.
En líneas generales, la estructura de una primera clase de surf en Cantabria es:
- Calentamiento: preparar el cuerpo para el esfuerzo.
- Explicación en tierra: normas, seguridad y técnica del take-off.
- Práctica en arena: movimiento de tumbado a de pie sin tabla.
- Entrada al agua: con instructor y en grupo reducido.
- Primeras olas: con apoyo constante del instructor.
Cursos de Latas Surf: niveles, duración y tamaño de los grupos
En este proceso de aprendizaje, Latas Surf ofrece clases de surf para todos los niveles y para edades a partir de 8 años. En concreto, su oferta cuenta con cursos de surf para adultos en iniciación, intermedio y avanzado, surf para niños de 8 a 12 años, surf coaching y Super Surf.
Para sacar el máximo partido a cada una de estas clases, las sesiones tienen una duración de dos horas e incluyen calentamiento, explicación previa y práctica en el agua. “Los grupos están limitados a un máximo de 8 alumnos por instructor para adaptarlos lo mejor posibles a las necesidades del alumno”, destacan desde la compañía.
En cuanto a los niveles, Latas Surf los tiene bien identificados y segmentados. Así, el nivel 1 enseña la remada, la puesta en pie y la posición en la tabla, mientras que el nivel 2 trabaja el pico y las olas verdes. El nivel 3 introduce maniobras como el cut-back y el bottom turn.
Beneficios del surf como deporte
El surf es un deporte que lleva años en auge. Son muchas los beneficios que genera en la salud y en el estado mental. Al respecto, el Instituto de Surf Terapéutico, ONG con sede en el Parque Natural de Oyambre en Cantabria, atribuye al surf mejoras en equilibrio, coordinación, agilidad y calidad del sueño. Además, también es positivo para aumentar la resistencia a la fatiga y retrasar la atrofia muscular. Además, la conexión con la naturaleza genera bienestar general y efectos positivos en el estado de ánimo.
Por todo ello, aprender a surfear es una decisión que cada vez toman más personas. Y, para hacerlo, lo ideal es comenzar con una escuela de surf que cuente con profesores titulados y haga grupos organizados por nivel para que la experiencia sea lo más positiva y enriquecedora posible.
En cuanto al lugar de la práctica, Cantabria es la región perfecta, con playas como las de Somo y Loredo como referentes. Si quieres aprovecharte al máximo de los beneficios del surf, no lo dudes: aprende en una escuela que te enseñe todo el ciclo del surfista: desde la teoría en la arena hasta la primera ola.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.