Lo ganó todo esta temporada en pesados, también su quinta Liga consecutiva con solo 26 años. Ama la lucha más allá de las victorias y le duelen algunas cosas «que no respetan este deporte». Habla con la misma claridad y contundencia que se mueve en la hierba.
–Una temporada redonda, ¿la mejor de tu carrera?
–No lo sé. Gané más corros el año anterior pero como no gané el Provincial muchos decís que no es perfecta.
–¿Tú no valoras el Provincial?
–Mucho. Sé que es el de más prestigio histórico, pero para que lo valoremos nosotros debe ponerlo en valor a quien corresponda. No puede ser un corro más, igual que todos, con los mismos rivales de siempre, casi fuera de temporada... ¿Quién no lo valora?Yo sí, pero es necesario que se dispute con otro sistema, con más alicientes.
–Vamos con otro, el Ribera contra Montaña.
–Me encanta, es el único en el que se ve pasión en las gradas.
–¿Qué te pareció el final del año pasado con el abandono de la Ribera?
–No me escondo: Vergonzoso, no se le puede hacer ese daño a la lucha el día más importante, con los niños de la base allí presentes. Es una falta de respeto a la lucha leonesa como tantas otras que se repiten.
«¿Conoces algún deporte que hoy te apuntes y sin ninguna prueba mañana compites en la elite?»
–Como tantas otras, dices...
–Así lo creo, que se le falta al respeto a la lucha y a los luchadores, que son la parte importante...
–Por ejemplo.
–Por ejemplo, llegas a Camposagrado, el primer día, en una romería y nos encontramos con unas colchonetas... Hacemos exhibiciones de promoción y van tres infantiles, unos juveniles y dos reclutados de cualquier manera. Habrá que mostrar lo mejor que tenemos y así ganar a gente para la lucha leonesa.
–Otra.
–¿Conoces algún deporte serio que hoy te apuntes y mañana estés compitiendo en la máxima categoría?Sin ninguna prueba, sin méritos anteriores, sin puntuaciones... ¿Puedo yo mañana ir a competir en el Campeonato de España de judo? Tendré que ir escalando en las categorías. Si quieres ser un deporte serio hay que cuidar estas cosas. Yvienen de cualquier lugar, de Canarias, de Madrid o Francia, y al centro del corro. Ylucho con un gigante que me saca 70 kilos ¿y si me lesiono?
–¿Hablas de los canarios?
–Por ejemplo. Quieren venir y conocer la lucha, que lo hagan; que les organicen exhibiciones, clases, pero... Te voy a decir algo para que veas la diferencia. Cuando luché con Sergio en Liegos, que empatamos a cero y me arriesgué y perdí la prensa canaria creía que había luchado Caberín;al día siguiente le gané, en Prioro, la Catedral, y en la prensa canaria no publicaron ni una linea. Esos luchadores viven de la lucha y les protegen, nosotros descuidamos mucho nuestra imagen, protegemos a los de afuera y olvidamos a los nuestros. Te lo adelanto, si vuelven este año yo no lucho, no quiero ni puedo arriesgar, tengo un trabajo....
«Valoro el Provincial pero hay que darle prestigio, que no sea un corro más, con los rivales de siempre»
–¿No se cuida a los luchadores?
–Repara en una cosa... Casi ningún grande se ha retirado por edad:Moisés, Clemente... la mayoría ha sido fruto de lesiones graves.
–¿Las luchas celtas?
–Nada, no participé nunca y no quiero hacerlo, no me gusta nada, tenemos que fortalecer nuestra lucha, llevarla por la provincia, que es muy grande, y exportar el trabajo de equipos como Valle del Curueño o Cistierna, que León es muy grande... pero debemos enseñar la lucha.
–¿Cómo?
–Por ejemplo, haciendo unos cuántos corros en la ciudad, en la Catedral, la Plaza Mayor... mostrarnos ¿Cómo puede ser que gente como Moisés, Clemente, Héctor... no los conozca nadie en la ciudad y lo han sido todo?
«Protegemos a los que vienen de afuera y olvidamos a los nuestros, no voy a luchar con los canarios»
–El año pasado te enfrentaste en Valdepiélago con algunos aficionados ¿Te arrepientes?
–No. Me dirigí a ellos con educación para decirles que faltar al respeto a los luchadores es faltarle al respeto a la lucha, y eso lo llevo muy mal. Si no nos hacemos respetar...
–Y a continuación te enfrentaste también a un luchador...
–Por lo mismo. Hay que respetar a los árbitros, aunque ellos también tienen que hacérselo mirar, esa costumbre de sacar amarilla por pasividad siempre a los dos luchadores, por ejemplo, cuando lo más normal es que solo uno sea el que no ataca ¿Y porqué no se acumulan las amarillas como en cualquier deporte? ¿Cómo puede ser que te saquen una roja hoy y mañana estés luchando?Así no se defiende el espectáculo y, de paso, a los grandes beneficiados, los aficionados, para ellos tenemos que trabajar.
–Te veo muy desanimado...
–A ver, yo cuento mi verdad, cómo veo las cosas, lo que creo que es mejorable en la lucha leonesa. Claro que tiene muchas cosas positivas este deporte, de lo contrario no lo practicaría. Yo se que solamente hablando no se arreglan las cosas, pero tampoco me quiero callar las cosas que no entiendo, o no me gustan, creo que es por el bien de la lucha.
–Pero el sábado estarás ahí, en Quintana, al pie del cañón.
–Claro que sí, me encanta la lucha. Es cierto que no estoy muy animado pero en cuanto me agarre, empiecen los combates, me voy animando y acabaré yendo a todos, pero quiero disfrutar.
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