En la comarca de Villablino, concretamente en la localidad de Caboalles de Arriba, se sitúa La Escondida, la última mina de interior de la provincia de León y de toda Castilla y León en cerrar. La Escondida estuvo en funcionamiento hasta diciembre del año 2018.
Actualmente, y tras el cierre de los pozos españoles el 1 de enero de 2019, solo queda una mina en activo en todo el territorio nacional. Se trata del Pozo de San Nicolás, conocido popularmente como Pozo Nicolasa, instalación ubicada en Mieres y gestionada por Hunosa que fue la única explotación que recibió permiso para seguir abierta. Aunque su cierre está previsto para diciembre de 2021, los sindicatos plantean que se prolongue su actividad.
El carbón se ha vuelto pasado, pero las heridas de las cuencas siguen abiertas. La falta de empleo y la despoblación siguen siendo los grandes problemas de unas comarcas que hace unas décadas eran sinónimo de todo lo contrario. Tal y como reflejan los datos de la Estrategia de Transición Justa, en 1990 las empresas mineras empleaban a 45.212 trabajadores; en 2012 tan solo a 3.400.
A lo largo del presente año el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) ha ido desgranando diferentes ayudas y convenios para las zonas mineras. Ahora, toca esperar para ver si finalmente esta transición es justa para las cuencas.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.