Mansilla de las Mulas: entre murallas, peregrinos e historia

Cruce del Camino Francés y la Vía Trajana, mantiene viva una tradición de acogida que comenzó hace casi mil años y que hoy se refuerza

25/07/2026
 Actualizado a 25/07/2026
Escultura del apóstol Santiago en la iglesia de Santa María. | AYTO. MANSILLA DE LAS MULAS
Escultura del apóstol Santiago en la iglesia de Santa María. | AYTO. MANSILLA DE LAS MULAS

Las murallas de Mansilla de las Mulas llevan siglos contemplando el mismo ritual. Cada jornada llegan peregrinos, sellan su credencial, descansan unas horas y reanudan la marcha hacia Santiago. Cambian los idiomas, las mochilas y las motivaciones, pero la esencia permanece intacta: la de una villa que ha hecho de la acogida una de sus principales señas de identidad. No es casualidad que, desde hace casi un milenio, Mansilla figure entre las etapas imprescindibles del Camino Francés.

Su privilegiada ubicación explica buena parte de esa relevancia. La antigua villa amurallada, de marcado trazado medieval, constituye el punto de encuentro entre el Camino Francés y la histórica Vía Trajana en dirección a Santiago de Compostela, una posición estratégica que ya recogía el Codex Calixtinus, el manuscrito medieval más importante sobre la peregrinación jacobea, al situarla en la octava etapa entre Sahagún y León.

Un refugio desde hace siglos

Si había una razón por la que los peregrinos aguardaban con ilusión su llegada a Mansilla de las Mulas era el agua. Tras una larga etapa marcada por la escasez de este recurso, la villa ofrecía abundantes fuentes de agua donde beber y recuperar fuerzas antes de emprender el último tramo hacia León. A ello se sumaba una arraigada tradición de acogida que convirtió a Mansilla en una de las etapas más valoradas del Camino Francés.

La Cofradía de Sancti Spiritus y Santiago a pobres, cofrades y peregrinos mantenía un hospital destinado a atender a los caminantes, consolidando a Mansilla como uno de los principales lugares de asistencia de la ruta jacobea. Su importancia quedó reflejada en los relatos de viajeros de distintas épocas, como el alemán Kûning von Vach (1495), el francés Guillaume Manier (1726) o el estadounidense John Adams (1780), cuyos escritos coinciden en señalar a la villa como una parada imprescindible antes de llegar a León.

Un Camino entre murallas

La llegada a Mansilla de las Mulas constituye uno de los accesos más emblemáticos del Camino Francés en la provincia de León. Los peregrinos entran en el recinto histórico por la Puerta del Castillo, uno de los antiguos accesos de la muralla medieval, junto a la que un monumento recuerda la condición de la villa como histórico nudo de caminos. Levantadas en el siglo XII durante la repoblación impulsada por Fernando II, las murallas están consideradas la mejor fortificación medieval conservada de la provincia.

El Camino continúa por la calle La Tenada hasta la iglesia de Santa María y alcanza la plaza del Pozo, donde confluyen el Camino Francés y la variante de la Vía Trajana. Desde allí, el itinerario recorre el casco histórico entre soportales y plazas como las del Pozo, el Grano y la Leña, antes de pasar junto a la antigua iglesia de San Martín, hoy sede de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago, y el convento de San Agustín, convertido en Museo Etnográfico. Ya extramuros, el santuario de la Virgen de Gracia recuerda el antiguo Hospital de San Lázaro, mientras que la despedida de la villa llega sobre el puente medieval del río Esla, desde donde El Postigo ofrece una de las mejores panorámicas del entorno.

Hospitalidad, seña de identidad

Lejos de pertenecer únicamente al pasado, la tradición de acogida continúa plenamente viva. Miles de peregrinos atraviesan cada año las calles de Mansilla de las Mulas y encuentran una localidad que mantiene intacta su vocación de servicio.

Mientras avanzan las obras del futuro albergue municipal, el Ayuntamiento mantiene en funcionamiento un alojamiento provisional gestionado por voluntarios de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Mansilla de las Mulas y de la Federación del Camino Francés. El albergue abre diariamente entre las 13.00 y las 22.00 horas y mantiene vivo el espíritu de los antiguos hospitaleros que durante siglos hicieron del Camino un espacio de solidaridad y encuentro.

La previsión es que el nuevo albergue municipal pueda entrar en funcionamiento a comienzos del próximo año. El edificio contará con 64 plazas distribuidas en dos plantas, baños independientes y plazas accesibles para personas con discapacidad.

Santiago, toda una celebración 

La vinculación de Mansilla con el Camino alcanza uno de sus momentos más especiales cada 25 de julio. Coincidiendo con la festividad de Santiago Apóstol, la Asociación de Amigos del Camino de Santiago, en colaboración con el Ayuntamiento, organiza una programación integrada en las tradicionales Jornadas Medievales de la villa. La jornada incluye la misa solemne en honor al Apóstol, una recepción a los peregrinos con un sellado extraordinario de credenciales y un pequeño ágape de bienvenida, reforzando el carácter jacobeo de una celebración que reúne a vecinos y caminantes.

Mirando al futuro

La labor de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Mansilla de las Mulas va más allá de la atención diaria a los peregrinos. Entre sus próximos proyectos figura el lanzamiento de una nueva credencial del Camino Vadiniense, una histórica ruta jacobea que enlaza los Picos de Europa con el Camino Francés y cuya presentación se producirá en próximas fechas.

 

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