En pleno corazón del Páramo Leonés, donde el viento acaricia los viñedos y la tierra se vuelve áspera pero generosa, surgió hace poco más de una década un proyecto que pocos creían posible: rescatar del olvido una de las variedades más singulares del noroeste español, la Prieto Picudo, y demostrar que el futuro del vino también se escribe recuperando lo propio. Así nació Leyenda del Páramo, una bodega que hoy es referencia en la revitalización de este territorio y en la defensa de las uvas autóctonas.
Fundada en 2010 en Valdevimbre por un pequeño grupo de soñadores –o “románticos”, como ellos mismos se definen– la bodega surgió de una idea que combinaba pasión, terquedad y un profundo respeto por la identidad local. Entre ellos destacaba la figura de Pedro González Mittelbrunn, que un año antes había vinificado en solitario una primera cosecha experimental. El resultado fue tan prometedor que el proyecto tomó forma y encontró seguidores dispuestos a apostar por él.

Tradición, innovación y una uva irrepetible
La Prieto Picudo, variedad autóctona de racimos pequeños y forma cónica, es casi un símbolo identitario de estas tierras. Durante años estuvo relegada a pequeños viñedos familiares, pero Leyenda del Páramo ha logrado situarla en el mapa nacional e internacional. Sus vinos tintos y rosados destacan por su estructura y frescura, con una viveza que sorprende a quienes se acercan por primera vez a esta variedad. Junto a ella, la bodega trabaja la Albarín Blanco, otra joya local que aporta vinos muy aromáticos y expresivos. La combinación de ambas ha permitido crear gamas que van desde vinos jóvenes y frescos hasta elaboraciones más complejas e incluso espumosos singulares. De hecho, es una de las pocas bodegas que elabora espumosos con estas dos uvas, dando como resultado productos tan originales como el territorio del que proceden.
Sus vinos
La bodega se caracteriza por un enfoque sostenible: cuidan el medio ambiente, usan técnicas respetuosas con la naturaleza y mantienen un sentido muy íntimo de responsabilidad ecológica. Tienen varias gamas de vino: ‘Flor del Páramo’ de vinos jóvenes (blanco, rosado y tinto),frescos y con identidad. ‘Mittel Pet-Nat’, su línea natural, ecológica y vegana, elaborada de forma totalmente natural y sin intervención alguna. ‘Leyendas de Vida’, una familia de tintos, blancos y rosados con nombres como El Aprendiz, El Médico y El Músico. Y, finalmente, sus vinos especiales, vinos espumosos, dulces y limonadas.
Un proyecto, un destino
Con el auge del enoturismo, Leyenda del Páramo ha sabido abrir sus puertas al visitante. Catas guiadas, recorridos por el viñedo, eventos culturales y un espacio cuidadosamente diseñado permiten que el público conozca no solo los vinos, sino la historia humana que hay detrás. Disponen de unas instalaciones orientadas al enoturismo y capacidad para la realización de eventos con más de 500 personas. Una gran sala auditorio, sala de catas, tienda gourmet, vinoteca y próximamente, un restaurante sobre los viñedos en el que se ofrecerá un menú degustación con el maridaje de sus distintos vinos… Un lugar ideal y distintos formatos de visita en función de las preferencias de cada grupo para aquellos que quieren combinar paisaje, historia, gastronomía y vino.
