Hablar de pimientos en la provincia de León es hablar inevitablemente de Fresno de la Vega, una localidad que ha conseguido convertir uno de los productos más representativos de su huerta en toda una seña de identidad. Situado en pleno sur leonés, este municipio es conocido por la calidad de su pimiento morrón, una hortaliza que destaca por sus cuatro morros, su gran tamaño, su intenso color rojo y un sabor dulce que la convierte en uno de los productos más apreciados de la zona.
Una tradición agrícola que ha permitido a Fresno de la Vega hacerse un hueco en el mapa gastronómico de la provincia y que tiene su mejor escaparate en la Feria del Pimiento Morrón, una cita que lleva más de cuatro décadas reuniendo a miles de visitantes. La muestra ha dado, además, un importante salto en su trayectoria después de conseguir en 2025 la declaración de Interés Turístico Regional, un reconocimiento que refuerza su importancia dentro del calendario ferial de Castilla y León.
La feria se celebra tradicionalmente el último fin de semana de septiembre, coincidiendo con uno de los momentos más importantes de la campaña de recolección. Durante esos días, las calles del municipio se llenan de puestos en los que los agricultores ofrecen directamente sus mejores pimientos, atrayendo a numerosos compradores que acuden cada año para llevarse a casa este producto tan característico de la Vega del Esla.
La última edición, celebrada del 25 al 27 de septiembre de 2026, fue la número 41 de una muestra que continúa creciendo. La feria contó con 15 productores locales, otros 12 llegados de fuera de la provincia y un total de 33 puestos de venta. La campaña de este año dejó una producción cercana al millón de kilos de pimientos, de los que alrededor del 20 % se destinó a su comercialización durante la feria.
Pero el atractivo de esta feria va mucho más allá de la venta de pimientos. La muestra también permite descubrir otros productos agroalimentarios y artesanales, convirtiendo Fresno de la Vega en un punto de encuentro para los amantes de la gastronomía y los sabores tradicionales. Una oportunidad para conocer de primera mano la riqueza de la huerta leonesa y el trabajo de los agricultores que mantienen viva una actividad fundamental para la economía del municipio.
Y es que el pimiento morrón de Fresno de la Vega tiene unas características que lo hacen especialmente apreciado en la cocina. Su textura carnosa, su sabor dulce, su escaso amargor y la ausencia de picante permiten utilizarlo en multitud de elaboraciones. Un producto que ha favorecido también la actividad de almacenes hortícolas y empresas conserveras, convirtiéndose en uno de los principales motores económicos de la localidad.

Conquista paladares
Entre los momentos más esperados de la Feria del Pimiento Morrón destaca la tradicional pimentada popular gratuita, una de las actividades que mejor representa el espíritu de esta celebración. Organizada por la Asociación Cultural ‘Fraxino’, permite a vecinos y visitantes degustar el producto estrella de Fresno de la Vega, preparado con el esmero que merece una hortaliza convertida en todo un símbolo gastronómico.
La pimentada se ha consolidado como uno de los grandes atractivos de una feria que combina tradición, gastronomía y promoción de los productos locales. Una celebración que, tras conseguir el reconocimiento de Interés Turístico Regional, continúa reforzando el protagonismo de Fresno de la Vega como uno de los grandes referentes hortícolas de León.
Porque si hay algo que ha demostrado este municipio a lo largo de los años es que su pimiento morrón es mucho más que una hortaliza. Es parte de su historia, de su economía y de su identidad, además del mejor embajador de una localidad que cada septiembre abre sus puertas a miles de personas dispuestas a disfrutar de uno de los grandes tesoros de la huerta leonesa.
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