El municipio de Quintana del Marco es de sobra conocido por su pasado romano, con la villa de Los Villares y los importantes mosaicos allí hallados o el busto que se atribuye al emperador Marco Aurelio y que coronó durante años la espadaña de la iglesia de la localidad, pero también jugó un papel en la Edad Media, al ubicarse en la estratégica Vía de la Plata, con su castillo, del siglo XV, vinculado a los Condes de Luna.
De esta construcción se conserva perfectamente la Torre del Homenaje, que refleja la importancia del lugar en el contexto de los señoríos de la época, parte del señorío de los Quiñones, una familia noble con gran influencia en la región, y sirvió como parte de su sistema defensivo y administrativo. Esta fortaleza dependía del castillo de Villanueva de Jamuz, y perteneció a la familia de Diego Fernández de Quiñones.
El torreón que se mantiene en pie hacía las funciones de torre del homenaje del castillo y tiene planta cuadrada y 12 metros de altura. Está rodeado por viviendas, aunque sobresale por encima de ellas. En su parte superior presenta un torreón interno y la primitiva puerta de entrada, que se encuentra a media altura. Su fábrica es de mampostería y presenta detalles como un ventanal geminado con parteluz, además de tres ladroneras en cada lado de su zona más elevada.
Fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en el año 1949, es en la actualidad de propiedad particular. Junto a la vivienda adosada y una parcela rodeada por los restos de la antigua muralla del castillo, la propiedad ronda los 900 m2 y se encuentra a la venta. Una oportunidad para los enamorados de antiguas fortalezas.