En Valencia de Don Juan, el sol hace mucho más que lucir, y es que el Ayuntamiento ha apostado por la energía fotovoltaica de una manera decidida. Se trata de una fuente de energía renovable que produce electricidad directamente de la luz solar. Un proceso que se basa en el efecto fotovoltaico, donde las partículas de luz (fotones) inciden en materiales semiconductores, como el silicio, y liberan electrones, generando una corriente eléctrica.
El Ayuntamiento de Valencia de Don Juan es un claro ejemplo, que ha apostado por las energías renovables como una manera de suministrar energía renovable a instalaciones de carácter municipal. Así, ha sido beneficiario de una línea de ayudas de la Consejería de Economía y Hacienda dentro de diversos programas de incentivos ligados al autoconsumo y al almacenamiento, con fuentes de energía renovable, así como a la implantación de sistemas térmicos renovables en el sector residencial, en el marco del Plan Europeo de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). En total, la inversión asciende a 283.140 euros, IVA incluido, de los que el 56% ha resultado subvencionado, y el 43% restante se acomete con fondos propios de Ayuntamiento coyantino.
Estas mejoras en materia energética y sostenibilidad se han centrado en seis espacios municipales: el l propio edificio consistorial (36.300 euros), las antiguas escuelas (36.600 euros), naves municipales (58.080 euros), la piscina climatizada (58.080 euros), el pabellón Vicente López (58.080 euros), y el colegio Bernardino Pérez (36.600 euros).
¿En qué se traducen estas obras? La instalación de placas solares en estos espacios de Coyanza tienen, principalmente, dos grandes beneficios. Por un lado, el ahorro económico al reducirse significativamente la factura eléctrica, y por el otro lado, en materia de sostenibilidad y medioambiente al disminuir la dependencia de los combustibles fósiles, reduciéndose las emisiones de carbono y promoviendo una transición energética hacia fuentes renovables.