En la ribera del río Tuerto, se enclava San Justo de la Vega, dentro de la etapa del Camino de Santiago que según recoge el Codex Calixtinus finaliza en Astorga. Al municipio se accede a través del popular Crucero de Santo Toribio -una cruz de piedra erigida sobre un pedestal escalonado- una vez pasado el kilómetro de la carretera N-120 Logroño-Vigo, a unos 250 metros. Desde tiempo inmemorial los peregrinos acceden a este lugar del Camino a través del Crucero que les abre las puertas del municipio, antesala de la Maragatería y anticipo de las últimas y duras etapas del viaje que finalizará en Santiago de Compostela.
Lugar de paso de una de las calzadas romanas que partían de la antigua Asturica Augusta, el origen del municipio probablemente se remonta a la época visigoda, entre los siglos VI y VIII.
El Crucero de Santo Toribio, obispo de Astorga en el siglo V, es un hito del Camino de Santiago que figura en todas las guías de peregrinos. En el mismo paraje se alzaba, en el siglo XVII, una ermita a la que después de Pascua concurría el Corregimiento y Cofradías de la ciudad de Astorga, celebrándose una misa por un canónigo de la Catedral de dicha ciudad. La tradición se mantiene, y cada año el primer fin de semana después del Domingo de Resurrección, los habitantes de San Justo de la Vega celebran una romería en honor a Santo Toribio, incluyendo la procesión y la subida la crucero. Además, es costumbre que los fieles depositen piedras en la base del crucero como símbolo de devoción y petición. Cada piedra representa una oración, un agradecimiento o una súplica, creando así un vínculo tangible entre el creyente y el santo.
Otro lugar emblemático para el caminante a su paso por el municipio es el ‘Puente de la Molinería’, una imponente estructura de piedra de origen romano que salva río Tuerto y que ha sido testigo, durante siglos del paso de los peregrinos con destino a Santiago de Compostela.
Servicios
El municipio de San Justo de la Vega dispone de servicios para caminante, como farmacia, establecimientos hosteleros, o una zona de descanso a la orilla d río Tuerto con árboles y mesas, así como instalaciones deportivas y una playa fluvial para refrescarse en los días más calurosos.
Arte paleocristiano
En San Justo de la Vega se encontró una de las escasas muestras de arte paleocristiano de la provincia de León. Se trata de un sarcófago de mármol blanco en cuyo frente se narran escenas del Antiguo y del Nuevo Testamento. Fechado alrededor d 310 d. C., ingresó en Museo Arqueológico Nacional en 1869 procedente de la catedral de Astorga, donde se le atribuyó haber acogido temporalmente el cuerpo del rey Alfonso III Magno.
Los sarcófagos paleocristianos de mármol importados desde Roma, donde se aboraban, se encuentran entre los primeros vestigios materiales de las nuevas creencias. Solamente los grandes propietarios o personajes enriquecidos podían permitirse adquirir este tipo de piezas.