La Navidad en El Bierzo no se entiende sin la tradición del belén. Más allá de su dimensión religiosa, estas recreaciones se han convertido con el paso del tiempo en auténticos relatos colectivos donde se mezclan fe, memoria, identidad y creatividad popular. Cada diciembre, pueblos y ciudades de la comarca despliegan escenarios en miniatura que no solo evocan el nacimiento de Jesús, sino que también reflejan el paisaje, la historia y las formas de vida bercianas. Desde grandes montajes urbanos hasta delicadas obras artesanales nacidas en el ámbito familiar o vecinal, los belenes del Bierzo forman un mapa emocional que invita a recorrer la comarca con mirada curiosa y espíritu navideño.
Este año, la oferta vuelve a ser variada y singular. Belenes realizados con figuras de Playmobil o Pinypon conviven con montajes artesanos donde se reproducen minas, pueblos, montañas y escenas de la vida rural. Algunos se han convertido ya en verdaderos iconos navideños, capaces de atraer a miles de visitantes; otros destacan por su carácter comunitario o por el homenaje silencioso que rinden a oficios, tradiciones y episodios recientes de la historia berciana. A continuación, un recorrido por algunos de los belenes más destacados que pueden verse estas Navidades en la comarca.
Una comarca de Playmobil
El belén de Playmobil de Ponferrada es, desde hace años, una de las grandes referencias navideñas no solo del Bierzo, sino de toda la provincia. Ideado y desarrollado por Roberto Oviedo, este montaje ha trascendido la categoría de simple belén para convertirse en una compleja maqueta urbana que recrea un Bierzo imaginado, dinámico y lleno de guiños a la actualidad y a la identidad local.
Con alrededor de 300 edificios y más de 5.000 figuras, el belén despliega un auténtico microcosmos en el que conviven escenas tradicionales del nacimiento con espacios reconocibles de la vida contemporánea. Entre sus elementos más llamativos destacan una comisaría de la Policía Municipal, un circo o la recreación del festival Planeta Sound, integrados con naturalidad en el paisaje navideño. El montaje no renuncia tampoco a una mirada social y cultural, incorporando plazas dedicadas a mujeres relevantes como Raquel Díaz, en un ejercicio de actualización del belén como espacio narrativo.

Uno de los grandes atractivos del belén es su capacidad para conectar con públicos de todas las edades. Mientras los adultos se detienen en los detalles arquitectónicos o en las referencias locales, los más pequeños participan activamente en el juego de buscar a los ayudantes de Papá Noel escondidos por el Bierzo en miniatura. Esta dimensión lúdica, unida a la espectacularidad del conjunto, explica en buena medida el enorme éxito de público que cosecha año tras año, con visitantes llegados incluso desde fuera de España.
Pinypon en Espinoso de Compludo
En Espinoso de Compludo, la Navidad tiene desde hace más de cuatro décadas una cita ineludible con el belén de Pinypon. Creado por Marta Fernández San Juan, este montaje artesanal es el resultado de una tradición familiar que se extiende ya a lo largo de tres generaciones y que ha sabido crecer sin perder su esencia.
Realizado íntegramente con figuras de la mítica colección Pinypon, el belén combina las escenas clásicas del nacimiento con una cuidada recreación de la vida rural berciana. Cada rincón cuenta una historia reconocible: las labores del campo, los caminos de montaña, los pueblos de pizarra y, por supuesto, enclaves emblemáticos como Las Médulas o la Herrería de Compludo. Incluso la leyenda de la Virgen de la Encina encuentra su espacio en este relato en miniatura que conecta tradición religiosa y cultura popular.
Uno de los aspectos más destacados del belén es su capacidad para incorporar temas contemporáneos sin romper la armonía del conjunto. Este año, una de las escenas más emotivas es el homenaje a los brigadistas forestales, con una representación de los incendios en la Tebaida berciana. Un guiño cargado de simbolismo que recuerda la dureza de los últimos años y rinde tributo a quienes protegen el territorio.
Minería y tradición en Fabero
Fabero encuentra en su belén artesano una forma de unir la tradición navideña con su identidad minera. Elaborado por Luciano Huerga, Adolfo Taimil y Joaquín Trasancos, el montaje combina los elementos clásicos del nacimiento con iconos fundamentales de la historia reciente del municipio.
En este belén, junto a pastores, Reyes Magos y escenas bíblicas, aparecen referencias tan reconocibles como el Pozo Julia o la estatua del minero, integradas de manera natural en el conjunto. El resultado es una representación que no idealiza el pasado, sino que lo incorpora con orgullo, reivindicando la memoria colectiva de un pueblo marcado por el carbón y el trabajo en la mina.

El carácter artesanal del belén se aprecia en el cuidado por los materiales, en la construcción de los escenarios y en la atención al detalle, fruto de muchas horas de trabajo y de una profunda implicación personal. Así, el belén de Fabero funciona como un espacio de encuentro intergeneracional, donde vecinos y visitantes comparten recuerdos, historias y una forma muy berciana de vivir la Navidad.
Acogida en el Camino
A la entrada del Bierzo por el Camino de Santiago, en la localidad de El Acebo, el belén instalado por la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil se ha convertido en un símbolo de bienvenida y hospitalidad. Desde su creación en 2013, este montaje refleja no solo el espíritu navideño, sino también los valores de servicio y altruismo que definen la labor de la agrupación.
El belén destaca por su cuidada ambientación, con un tendejón restaurado íntegramente por los propios voluntarios utilizando materiales tradicionales como la pizarra y la madera. Entre sus novedades más llamativas se encuentra la incorporación de una réplica en movimiento del Ponfeblino, la emblemática locomotora de vapor, que conecta el relato navideño con la historia industrial y ferroviaria de la comarca.
Las figuras y escenas han ido ampliándose con el paso de los años, enriqueciendo un conjunto que combina sencillez y simbolismo. Para muchos peregrinos, este belén es el primer contacto con el Bierzo y funciona como una carta de presentación que habla de solidaridad, compromiso y acogida.
Creatividad femenina
En Santo Tomás de las Ollas, el belén es el resultado del trabajo colectivo y del compromiso vecinal. Elaborado íntegramente por un grupo de mujeres de la localidad, este belén artesanal destaca por su minuciosa elaboración manual y por su fuerte vinculación con el territorio.
Las escenas recrean paisajes y elementos emblemáticos como Las Médulas, junto a construcciones tradicionales y detalles cotidianos que reflejan la vida del pueblo. Cada pieza ha sido confeccionada a lo largo del año, en un proceso paciente que habla de dedicación, cooperación y amor por las tradiciones.
Más allá del resultado final, el belén representa un ejemplo de participación comunitaria y de transmisión de saberes entre generaciones. Es, en esencia, una obra hecha con tiempo y cariño, que convierte el Centro Cívico en un espacio de encuentro donde la Navidad se vive desde lo cercano y lo compartido.