Astorga, dos mil años de historia que invitan a descubrir una ciudad única

La capital maragata combina un extraordinario patrimonio monumental con su legado romano, su tradición jacobea y unas fiestas que permiten viajar al pasado

16/10/2026
 Actualizado a 16/10/2026
Desfile de Astures y Romanos. | FERNANDO OTERO
Desfile de Astures y Romanos. | FERNANDO OTERO

Visitar Astorga es adentrarse en más de dos mil años de historia y descubrir una ciudad que ha desempeñado un papel fundamental en el pasado de la provincia de León. Cruce de caminos, culturas y civilizaciones desde tiempos remotos, la capital maragata ha sabido conservar un valioso legado que hoy constituye uno de sus principales atractivos turísticos. Su riqueza monumental, sus tradiciones y su amplia oferta cultural ofrecen innumerables motivos para conocer una ciudad que siempre tiene algo nuevo que mostrar.

Hablar de Astorga es hacerlo de los grandes monumentos que dibujan su paisaje urbano. Entre ellos sobresale la Catedral de Santa María, un imponente templo en el que conviven diferentes estilos del arte religioso español, fruto de las distintas etapas de su construcción. A escasos metros se encuentra el Palacio Episcopal de Gaudí, una de las grandes joyas arquitectónicas de la ciudad y una de las dos obras que el genial arquitecto catalán dejó en la provincia leonesa. Su singular diseño y sus numerosos detalles lo convierten en una visita imprescindible.

El patrimonio monumental de Astorga se completa con otros edificios emblemáticos, como el Ayuntamiento, cuya fachada de inspiración herreriana presenta elementos que recuerdan a la arquitectura de la Catedral, mientras que los chapiteles de sus torres muestran una marcada influencia flamenca. Un conjunto arquitectónico que refleja la importancia histórica de una ciudad que ha sabido conservar su esencia a lo largo de los siglos.

La situación estratégica de Astorga ha marcado su historia desde sus orígenes. Por la ciudad discurren el Camino de Santiago Francés y la Vía de la Plata, dos itinerarios históricos que hunden sus raíces en las antiguas calzadas romanas que comunicaban Asturica Augusta con otros territorios de la península ibérica y con la propia Roma.

Con el descubrimiento del sepulcro del Apóstol Santiago, estos caminos adquirieron una nueva dimensión como rutas de peregrinación. Desde entonces, Astorga se ha consolidado como un punto de encuentro para miles de peregrinos que cada año recorren sus calles, manteniendo viva una tradición que forma parte inseparable de la identidad de la ciudad.

Dos peregrinos realizando en bici el Camino a su paso por Astorga. | A. RODRÍGUEZ
Dos peregrinos realizando en bici el Camino a su paso por Astorga. | A. RODRÍGUEZ

Un legado romano que sigue vivo

El pasado romano constituye otro de los grandes tesoros turísticos de Astorga. El Museo Romano conserva numerosos materiales recuperados durante las excavaciones arqueológicas realizadas en la ciudad y sus alrededores. Entre sus piezas destacan lápidas funerarias de soldados, augures, esclavos y libertos, así como pinturas de inspiración pompeyana descubiertas por José María Luengo a mediados del siglo pasado.

Una de las mejores formas de conocer este patrimonio es a través de la Ruta Romana, un recorrido guiado por los vestigios arqueológicos que permanecen bajo el casco histórico. El itinerario permite descubrir parte del foso defensivo del campamento de la Legio X Gemina, origen de la ciudad, además de las Termas Menores, el Aedes Augusti, vinculado al culto imperial y a las reuniones de la curia, y los restos del pórtico situado en la zona sur del foro romano.

Fiestas para viajar al pasado

La historia vuelve a cobrar vida cada verano con la celebración de Astures y Romanos, una de las fiestas más emblemáticas de la capital maragata, declarada de Interés Turístico Regional. Durante el último fin de semana de julio, la ciudad retrocede dos milenios para recrear el enfrentamiento y la convivencia de las civilizaciones que habitaron estas tierras.

El programa incluye numerosas actividades de recreación histórica, entre las que destacan el circo romano, el recibimiento del César, el desfile de vencedores, el mercado romano y las jornadas de cocina astur-romana. Uno de los grandes protagonistas es el campamento astur-romano, donde más de un millar de participantes, organizados en tribus astures y legiones romanas, dan vida a las costumbres y tradiciones de aquella época.

Una celebración que, junto a su impresionante patrimonio y su historia milenaria, convierte a Astorga en un destino imprescindible para descubrir la riqueza cultural de la provincia de León. Una ciudad donde el pasado permanece presente en cada rincón y que continúa ofreciendo razones de sobra para dejarse sorprender por sus numerosos encantos.

Gastronomía llena de manjares

La gastronomía es otro de los grandes atractivos de Astorga, donde la tradición culinaria ocupa un lugar privilegiado. Su plato más representativo es el cocido maragato, cuya principal peculiaridad es que se sirve al revés, comenzando por las carnes, siguiendo con los garbanzos acompañados de patata y berza y terminando con la sopa. Una experiencia gastronómica que refleja la identidad de la comarca y que se completa con una rica tradición repostera. En ella destacan las mantecadas de Astorga, uno de los dulces más emblemáticos de la ciudad, junto a los tradicionales hojaldres, el chocolate y los merles. Sabores que han pasado de generación en generación y que convierten la visita a la capital maragata en una oportunidad para disfrutar de algunos de los productos más reconocidos de la gastronomía leonesa.

Imagen de archivo de un cocido. | L.N.C.
Imagen de archivo de un cocido. | L.N.C.

 

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