Publicidad
Encuentros

Encuentros

OPINIóN IR

29/08/2021 A A
Imprimir
Encuentros
A punto de agostarse agosto, repasamos mentalmente cuanto nos ha ofrecido el verano que se escapa y tratamos de extraer de ello el jugo que nos alimente en los meses próximos. Es un ritual necesario, las vacaciones no son solamente ocio y desahogo, también en ellas hay, debe haber, provisión.

A mi modo de ver, el principal suministro nos proviene de los encuentros recuperados, también de los desencuentros a veces. Al fin y al cabo, esta estación favorece un ir y venir que siempre reconforta. Se puede huir a las Maldivas para no toparse con nadie conocido, por supuesto, y que nada nos hable de nuestro ser corriente. En tal caso, los vacíos permanecerán vacíos otro año más y la ruta de las emociones no la compensarán todas las playas del Índico juntas. No importa tanto adónde voy como con quién me encuentro en el viaje. Es una opción personal. Como la de aprovechar el recreo para cuidar lo descuidado.

En consecuencia, destaco aquí mi reencuentro con el Monasterio de Sandoval. Después de décadas, retorné a las piedras escondidas entre los maizales y las descubrí habitadas por una exuberancia de manifestaciones artísticas agrupadas bajo el título de ‘Palimpsesto’. Como aquellas tablillas reaprovechadas, también las piedras hablaban ahora otro lenguaje y otros eran los estímulos que recibía el visitante mediante esa comunión entre ruina y modernidad. Es verdad que muchas de las piezas eran ya conocidas, otro reencuentro por tanto, aunque luciesen de forma inesperada y uno llegase a pensar que les vendría bien peregrinar más allá de los límites de esta provincia, a otros monasterios, a otras playas, a otros maizales que también las merecen.

Desde otra perspectiva, siento que ese debiera ser el objetivo de la gestión cultural: en primer lugar alentar el encuentro entre las formas y en segundo servirles de canal para su ensanchamiento más allá de los límites naturales. En Sandoval encontré una parte de ese plan. Ahora se hace preciso superar otras fronteras provincianas.
Volver arriba

Newsletter