La resolución señala que “el escrito de denuncia relataba hechos de manera tergiversada y subjetivamente interesada para darles una apariencia delictiva”. La denuncia obligó a la apertura de un procedimiento penal, por lo que el juez concluye que “la persona ‘denunciante anónima’ ha obrado con temeridad y mala fe, por lo que ha de ser condenada al pago de la totalidad de las costas procesales causadas, las cuales se tasarán y ejecutarán si en algún momento fuere identificada la referida persona ‘denunciante anónima’ que ha provocado el inicio de las presentes actuaciones”.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.