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El Camino sobre el Esla

El Camino sobre el Esla

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Se trata de un puente largo, de 166 metros de longitud y una anchura de calzada de cuatro metros. | LUIS SOLERA SELVI Ampliar imagen Se trata de un puente largo, de 166 metros de longitud y una anchura de calzada de cuatro metros. | LUIS SOLERA SELVI
Luis Solera Selvi | 05/08/2017 A A
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El Camino sobre el Esla
Cazando puentes por patrimonio leonés El puente de Mansilla de las Mulas que atraviesa el río Esla es la parada de este sábado, una obra que sufrió muchos percances pero que hoy en día se sigue utilizando para entrar en la localidad
El ancestral Camino de Santiago cruzaba este pueblo siguiendo una ruta hacia el Occidente, antesala de la vieja capital del Reino de León. El caudaloso río Esla se salvaba por medio de puentes de madera, quebradizos y efímeros ante cualquier avenida turbulenta. En la Baja Edad Media ya se construían obras civiles con cierta solidez y es en aquella época cuando se decide construir un puente firme que cruce el río y facilite el tránsito a mercaderes, ganados y peregrinos a su paso por esta villa medieval conocida entonces como Mansiella del Ponte.

No obstante, un solo siglo ya es mucho para la vida de un puente y este, sufrió variados percances y ruinas a lo largo de muchos siglos. Se producen intervenciones en época barroca y neoclásica que van transformando la impronta del mismo, como ocurre en la mayoría de los puentes leoneses o palentinos, que tienden a conformar un estilo propio, ecléctico, donde se conjugan elementos medievales en algún arco, en pilas, en muros de acompañamiento o en tajamares y siempre, mezclados con lienzos de sillares o nuevos arcos, generalmente de medio punto que se corresponden con las restauraciones renacentistas o barrocas del siglo XVI y XVII. Completan el ciclo, las reformas y rehabilitaciones, más abundantes, producidas desde la llegada de los Borbones a nuestro país y la predisposición de los ministros ilustrados por mejorar y potenciar los caminos peninsulares. Se reforman los puentes en mal estado, muchos de ellos con tableros de madera desde tiempo inmemorial y se obra con un estilo más regular, ya sea en cantería, en muros, en bóvedas y baluartes de contención en cabeceras; predominan los arcos rebajados y tajamares-espolones en forma de huso; ligero ensanchamiento de tablero, buenos pretiles de fábrica y un aspecto o forma sencillo, de robustez y recuperando las líneas clásicas. Se sigue la escuela de cantería propia de los maestros trasmeranos aunque empieza a imponerse la forma, planimetría y técnicas más académicas, propias de los ingenieros militares.

Entre sus múltiples restauraciones destacan la que proyectó Sancho Menéndez y que con ligeras variaciones llevó a cabo el maestro de obras Pedro Arnáiz en el último tercio del siglo XVIII y cuya huella quedó patente en la reposición de los arcos 3 y 4 de la cabecera derecha situándonos aguas arriba.

Se trata de un puente largo, con 166 metros de longitud y una anchura en calzada de 4 metros que permite una circulación alterna controlada actualmente con semáforos. El tablero se amplió con dos voladizos de hormigón que hacen de viales peatones y que permiten un alto tránsito de caminantes, especialmente de peregrinos. Dispone de 8 vanos, seis de ellos con arcos de medio punto, los otros dos ligeramente abiertos y sus luces oscilan entre los 15 y 9 metros, siendo los más estrechos los de los extremos. Aunque el trabajo de cantería es bueno -se utilizó piedra del valle de Boñar- el tiempo es inexorable y se aprecia un fuerte desgaste en muchos elementos del puente, incluyendo graves fisuras en algunos tajamares. Sería prudente una pronta intervención de restauración y reposición de piezas así como de limpieza y entresaca de matorral y arbolado para su mejor observación ya que ahora mismo es imposible y arriesgado acceder a la base del puente.

Además de ausencia de mantenimiento, se echan en falta áreas de descanso, bancos y paseos que permitan el acceso al cauce junto al puente lo cual agradecerían los cientos de miles de peregrinos que pasan por esta villa y se interesan por esta obra. Tampoco hay señales de tráfico que informen sobre el puente ni carteles que expliquen la historia y vicisitudes de este monumento. Está situado en el PK 309,500 de la carretera nacional N-601.

Más información: http://loboquirce.blogspot.com.es/2016/08/puente-de-masilla-de-las-mulas-leon.html
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