La parte leonesa serán 63 km. mientras que la asturiana de 61. Su interés está en conocer la montaña leonesa y asturiana y continuar por el camino primitivo o el camino del Norte.
Generalmente se considera que en cinco etapas puede hacerse. Sin embargo no se debe caminar de sol a sol sino ir tranquilamente, conociendo los lugares por los que se pasa y disfrutando de los paisajes y panoramas. De este modo se van a encontrar etapas más interesantes y agradables y otras de transición o con demasiada carretera. Si de León a la Robla se hace una etapa de 27 Km. es posible que no se disfrute de los hermosos lugares por los que se camina y por ello la propuesta que en estas páginas se hace es convertirla en tres etapas de menos de 10 Km. mucho más tranquilas y sosegadas. Del mismo modo se hará con el resto del recorrido.Es hacer el doble de etapas para quien desee ir tranquilo. Quien tenga poco tiempo o prisa puede hacer las etapas clásicas, pero no va a disfrutar tanto del recorrido.A lo largo de las próximas fechas se irán desgranando las diferentes etapas, un recorrido en el que se van a encontrar lugares extraordinarios en una ruta milenaria.
Es importante tener en cuenta la meteorología, pues aunque el recorrido se encuentre muy bien señalizado, la nieve, el hielo y la niebla pueden dificultar, incluso hacer peligroso el camino en algunos tramos, por lo que conviene conocer de antemano las predicciones del tiempo.La señalización de la ruta es muy variada, los postes de madera se encuentran a lo largo de todo el recorrido, así como algunos mogotes de piedra, marcas amarillas y flechas del mismo color, todo ello para no perderse.
A lo largo de las localidades por las que discurre el camino hay albergues y tiendas para abstecerse, aunque es conveniente conocer previamente con lo que se va a encontrar quien realice la ruta, si hay posibilidad de comer, de dormir o de hacer compras en las localidades por las que se va a pasar.