En un superviviente, como lo es el mundo rural berciano, se ha convertido Villar de los Mundos, una cita estival que pone en el mapa Los Barrios y enorgullece lo que puede dar de sí un espacio periférico como referente cultural. Cumple 14 años y mucho que contar, esta vez, con la mujer como protagonista de la música de raíz. Ese será el hilo conductor de una cita de agosto que llega para quedarse de nuevo.
-Son casi 15 años de Festival, ¿qué balance hace de todos estos años (pandemia de por medio)?
- El mejor balance que podemos hacer es que Villar de los Mundos ha logrado consolidarse, catorce ediciones después, como un referente cultural del medio rural. Haber mantenido el festival de forma ininterrumpida, incluso durante la pandemia, demuestra el compromiso y la ilusión de muchas personas e instituciones que han creído en este proyecto desde sus inicios. Un año más hemos conseguido diseñar una programación variada y de gran calidad gracias a la colaboración de organismos, empresas, artistas, voluntarios, vecinos y el esfuerzo de la asociación Bierzo Vivo, que hacen posible que un pequeño pueblo como Villar de los Barrios acoja un festival con vocación internacional. Es cierto que la pertenencia de nuestra localidad al municipio de Ponferrada, con más de 20000 habitantes, limita el acceso a algunas líneas de financiación destinadas a pequeños municipios, lo que supone un reto añadido a la hora de organizar el festival. Aun así, seguimos trabajando para sumar nuevas colaboraciones y demostrar que, con ilusión, cooperación y un proyecto sólido, es posible ofrecer una propuesta cultural de gran nivel desde el medio rural.

-Los protagonistas del evento han sido países, en un intercambio de culturas que se unen en el rural ¿qué poso deja eso en Los Barrios?
- Villar de los Mundos nació hace catorce años con el propósito de poner en valor uno de los pueblos con mayor riqueza histórica, patrimonial y paisajística de El Bierzo, utilizando la cultura como herramienta para abrir nuevas oportunidades de desarrollo y proyección. Desde entonces, el festival no solo ha traído el mundo hasta Villar de Los Barrios, sino que también ha llevado el nombre de Villar y de El Bierzo mucho más allá de nuestras fronteras. Cada edición, dedicada a un país o territorio diferente, ha permitido acercarnos a otras culturas, aprender de ellas y compartir ese intercambio con vecinos y visitantes.
La presencia de artistas procedentes de lugares tan diversos como Chile, Palestina, Senegal o Guinea Ecuatorial ha enriquecido la vida cultural de nuestro pueblo y ha dejado una huella imborrable en quienes han participado en el festival. Pero quizá su mayor legado sea haber reforzado el orgullo por nuestro patrimonio y nuestra identidad berciana. Villar de los Mundos ha contribuido a proyectar la imagen de Villar de Los Barrios y del Bierzo, dinamizar la economía local y fomentar la participación ciudadana. Más allá de los conciertos y las actividades, el festival ha demostrado que la cultura puede convertirse en un motor de encuentro, diálogo y desarrollo para el medio rural, haciendo de Villar de Los Barrios un lugar con vocación universal sin perder su esencia.
"La figura del guardabosques del Soto de Villar sería esencial. No sería solo un vigilante, sino el responsable del cuidado diario del bosque"
- Este año, el protagonismo se lo lleva la mujer, como transmisora del patrimonio musical ibérico ¿por qué se ha decidido realizar este homenaje?
- La elección de la mujer como eje temático de esta edición responde, ante todo, a un acto de reconocimiento y gratitud. A lo largo de los siglos, han sido las mujeres quienes, muchas veces de forma discreta y anónima, han conservado y transmitido buena parte del patrimonio musical de la Península Ibérica. Gracias a ellas han llegado hasta nuestros días nanas, romances, cantares de trabajo y muchas otras expresiones de la tradición oral. Su contribución ha sido fundamental para mantener viva nuestra memoria colectiva y, sin embargo, no siempre ha recibido la visibilidad que merece. Madres, abuelas y cantoras fueron las auténticas guardianas de un legado que hoy forma parte de nuestra identidad cultural. Con esta decimocuarta edición, Villar de los Mundos quiere rendir homenaje tanto a esas mujeres anónimas como a las intérpretes, investigadoras y divulgadoras que continúan recuperando y proyectando ese valioso patrimonio hacia las nuevas generaciones. Porque preservar la música de raíz no consiste solo en conservar canciones, sino también en reconocer a quienes las han mantenido vivas durante siglos. Este festival quiere expresar ese agradecimiento y poner en valor el papel esencial de la mujer en la transmisión de nuestro patrimonio cultural inmaterial.
-¿Qué nos va a ofrecer el festival este año?
-Esta decimocuarta edición de Villar de los Mundos girará en torno al lema "La Mujer y la Música de Raíz", un homenaje a las mujeres que han sido las grandes transmisoras de nuestro patrimonio musical. Para ello reuniremos a algunas de las voces más destacadas de la música tradicional de la Península Ibérica, como Vanesa Muela, Marisa Valle o Violeta Veinte entre otras. Pero Villar de los Mundos es mucho más que un festival de música. Durante tres días, Villar de los Barrios volverá a convertirse en un espacio de encuentro donde cultura, patrimonio, naturaleza y gastronomía convivirán en una programación pensada para todos los públicos: conciertos, catas de vino dirigidas por mujeres, talleres participativos, conferencias, rutas interpretativas, baños de bosque y paseos a caballo, entre otras propuestas. Este año, además, queremos dedicar un espacio a una de las grandes preocupaciones de nuestro territorio: los incendios forestales. Contaremos con la participación de Fernando Valladares, científico con una excelente trayectoria de primer nivel mundial, que ofrecerá en la UNED de Ponferrada una conferencia sobre el impacto del cambio climático y la importancia de la prevención y la gestión sostenible de los bosques. Ese compromiso con el patrimonio natural se completará con la exposición fotográfica "Pálpito" del fotógrafo David Crespo, instalada en el Soto de Villar de los Barrios, Bosque del Año 2024. Una muestra que, a través de las imágenes de los grandes incendios que afectaron al Bierzo, invita a reflexionar sobre la necesidad de cuidar y preservar el paisaje que heredaremos a las próximas generaciones. En definitiva, queremos que quienes nos visiten no solo disfruten de una excelente programación cultural, sino que vivan una experiencia capaz de conectar la música, la naturaleza y el patrimonio con valores como la convivencia, la sostenibilidad y el respeto por nuestro territorio.
-El festival ha sido el que ha subrayado el valor rural y natural del soto. Se han dado pasos para su recuperación ¿en qué porcentaje se ha hecho, qué queda por hacer?
-Sí. De hecho, en 2023 dedicamos el festival al Soto de Villar bajo el lema «El Soto revive», porque entendemos que la cultura también debe servir para poner en valor y proteger nuestro patrimonio natural. Cuando iniciamos este proyecto, el Soto era un bosque que había sufrido décadas de abandono. Tras siete años de trabajo hemos conseguido recuperar aproximadamente un 30 % de su superficie, actuando sobre el chancro del castaño, impulsando podas, recuperando senderos, estudiando su biodiversidad e diseñando actividades ambientales, culturales y educativas que han devuelto la vida a este espacio. Ese esfuerzo colectivo fue reconocido con la distinción de Bosque del Año 2024, un impulso que nos anima a seguir avanzando. Aun así, queda mucho por hacer. Nuestro objetivo es continuar la recuperación del arbolado, consolidar un modelo de gestión forestal sostenible, mejorar las infraestructuras y convertir el Soto en un referente de conservación, educación ambiental y turismo de naturaleza. Quizá la mayor satisfacción sea haber demostrado que, cuando una comunidad se implica y trabaja unida, es posible recuperar un bosque, devolverle su valor ecológico y convertirlo en un espacio de encuentro y de futuro para las próximas generaciones. Prueba de ello es el documental que se grabó en el Soto durante la pandemia y que se convirtió en un fenómeno viral en redes; La llamada del Bosque.
-¿Cómo ha influido en él haber sido Bosque del Año?
-Ser elegido Bosque del Año 2024 supuso un antes y un después para el Soto de Villar. Este reconocimiento nos permitió dar a conocer un espacio que hasta entonces era prácticamente desconocido fuera del Bierzo y puso en valor el enorme trabajo de recuperación realizado durante años por decenas de voluntarios. Gracias a esta distinción hemos ganado visibilidad, recibido miles de visitantes y despertado el interés de medios de comunicación e instituciones. Pero, sobre todo, ha servido para concienciar de que los bosques no solo se protegen con leyes, sino también implicando a la sociedad en su conservación. Ahora el reto es estar a la altura de ese reconocimiento, seguir recuperando el Soto y convertirlo en un referente de gestión forestal, educación ambiental y turismo sostenible.
-¿Cuáles son sus necesidades más urgentes?
-Yo creo que la prioridad pasa por garantizar una gestión forestal continuada, con trabajos permanentes de mantenimiento, prevención de incendios, control del chancro y seguir mejorando las rutas que hemos ido recuperando y creando. También mejorar las infraestructuras iniciadas con la creación de una área recreativa, un merendero, una minibiblioteca o el refugio-carbonera que se puso en marcha esta primavera y queda por consolidar. Para ello necesitamos también más apoyo institucional y una financiación estable. En este contexto, la figura del guardabosques del Soto de Villar sería esencial. No sería solo un vigilante, sino el responsable del cuidado diario del bosque, la supervisión de los trabajos de conservación, la educación ambiental y la coordinación entre turistas, voluntarios, propietarios y administraciones. En definitiva, sería el gran custodio del Soto y el símbolo de una gestión forestal activa, cercana y sostenible.
"Cultura y naturaleza son inseparables, y solo si aprendemos a proteger ambas podremos legar un territorio mejor"
-Estamos en verano y en medio de incendios forestales que nos golpean cada año ¿hay miedo de que un Bosque del Año pueda ser pasto de las llamas?, ¿se han tomado medidas para que no sea así?, ¿el festival puede ser una reflexión sobre el cuidado del patrimonio, no solo cultural, sino también natural?
-Por supuesto que existe preocupación. Cualquier bosque de nuestro país puede verse amenazado por un gran incendio y el Soto de Villar no es una excepción, de hecho el año pasado llegó el fuego muy cerca pero se consiguió parar y desviar a tan solo 2 kms. Precisamente este año y en colaboración con el proyecto piloto “Souto Vivo” se ha impulsado el proyecto de la Carbonera que nos ha permitido hacer un pequeño cortafuegos en su franja meridional y eliminar madera seca y enferma, convirtiendo ese residuo en un recurso, el carbón vegetal. Pero somos conscientes de que ningún espacio natural está completamente a salvo mientras el cambio climático y el abandono del medio rural siga agravando el riesgo de grandes incendios. Por eso, el festival quiere ir más allá de la música y convertirse también en un espacio de reflexión. Creemos que proteger nuestro patrimonio no significa únicamente conservar iglesias, tradiciones o canciones; también implica cuidar los paisajes y los bosques que forman parte de nuestra identidad. Cultura y naturaleza son inseparables, y solo si aprendemos a proteger ambas podremos legar un territorio mejor a las próximas generaciones.
-Sobre los pasos de Los Barrios ¿qué necesidades hay en la actualidad?
-La declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) de Los Barrios supuso un reconocimiento al extraordinario valor patrimonial de Villar, Salas y Lombillo. Ahora el reto es acompañar esa protección con inversiones, una gestión eficaz y una estrategia de revitalización que impulse la rehabilitación del patrimonio, la llegada de nuevos vecinos y la actividad económica. En este sentido, confiamos en que el Plan Especial de Protección promovido por el Ayuntamiento de Ponferrada pueda culminarse cuanto antes y se convierta en una herramienta útil para facilitar la recuperación del conjunto histórico. Asimismo, creemos que sería muy positivo recuperar la Junta Vecinal de Los Barrios, una institución que históricamente representó a la localidad hasta 1980 cuando aun existía el Ayuntamiento de Los Barrios. Estamos convencidos de que una mayor capacidad de participación y gestión local sería compatible con la pertenencia a Ponferrada y redundaría en beneficio de todos. Para lograrlo será imprescindible la colaboración entre vecinos, asociaciones y Ayuntamiento, trabajando juntos por el futuro de Los Barrios.
-Hay un proyecto de puesta en valor con un museo etnográfico ¿en qué momento está ese proyecto?
-Es un proyecto que nos ilusiona especialmente porque creemos que puede convertirse en un importante motor de dinamización para Los Barrios y que abrirá sus puertas durante el Festival. No pretende ser un museo tradicional, sino un espacio cultural vivo, dedicado a la interpretación del patrimonio, la naturaleza y la identidad berciana, abierto tanto a vecinos como a visitantes. Actualmente nos encontramos inmersos en la ejecución del proyecto. Hemos tenido que adaptar su alcance a la financiación disponible, pero mantenemos intacta la ilusión y el compromiso de hacerlo realidad. Nuestro objetivo es que sea un centro de referencia para el desarrollo de actividades culturales, educativas y medioambientales a partir de mediados de 2027. Confiamos en que, con el apoyo de las administraciones y la colaboración de la sociedad, este espacio contribuya a fijar población, generar oportunidades y reforzar el atractivo de Villar de Los Barrios como destino de turismo cultural y de naturaleza. Será un proyecto concebido no solo para conservar el pasado, sino también para construir el futuro de nuestro pueblo.
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