Villafranca del Bierzo acoge estos días el congreso ‘De Villafranca a Nápoles y Florencia: Mujeres de poder y esplendor en la monarquía de los Austrias’, una cita que pone el foco en dos figuras históricas hasta ahora poco reconocidas: Leonor de Toledo Osorio y María de Toledo Mendoza.
La iniciativa, organizada por la periodista Consuelo Álvarez de Toledo, nace con el objetivo de reivindicar el papel de estas dos mujeres del Siglo de Oro, cuya relevancia histórica, según la propia organizadora, no ha sido suficientemente valorada. “Son dos personalidades desconocidas y muy importantes; no nos hemos fijado en ellas”, señaló.
El congreso fue inaugurado por Alonso González de Gregorio Álvarez de Toledo, actual duque de Medina Sidonia y marqués de Villafranca, y reúne a 16 especialistas que profundizan en la trayectoria de ambas figuras.
El marqués habló, en su ponencia el período histórico al que perteneció Pedro de Toledo, un momento "transcendental" para la historia porque "se había descubierto un nuevo continente y hubo muchas discusiones sobre la población de aquellas tierras. Eran tiempos en los que el poder de España en Italia era “aplastante”, pero no estaba legitimado. “Los italianos nos veían como provincianos de quinta y se hizo un gran esfuerzo, desde el punto de vida artístico, el patronazgo de Fernando el Católico construyendo San Pietri, el desarrollo del lenguaje artístico y cultural. Los españoles nos agotamos, porque después entramos en encefalograma plano”, dijo el marqués.
Dos mujeres adelantadas a su tiempo
Leonor de Toledo, vinculada a El Bierzo —aunque no está claro si nació en Corullón o en la propia Villafranca—, se trasladó a Nápoles cuando su padre fue nombrado virrey. Allí contrajo matrimonio con el duque de Florencia, convirtiéndose en una figura clave de la corte. “Se convierte en una gran estadista de Florencia”, destacó Álvarez de Toledo, subrayando además su papel como protectora de artistas y figura influyente en la vida política y cultural de su tiempo.
Por su parte, María de Toledo, sobrinanieta de Leonor y nacida en Nápoles, protagonizó una historia marcada por la determinación. Decidida a seguir la vida religiosa, se trasladó al Bierzo, donde, tras enfrentarse a la oposición familiar, logró refugiarse en el convento de las Concepcionistas de Villafranca. Se le atribuye un papel clave en la fundación del convento de La Anunciada, uno de los enclaves patrimoniales más destacados de la villa.
“Parece que las mujeres solo se dedicaban a bordar, pero María fue capaz de enfrentarse a su padre y sacar adelante un proyecto de esta magnitud”, apuntó la organizadora.
Un homenaje largamente esperado
El origen del congreso se remonta al proceso para la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) de La Anunciada, cuando varios historiadores señalaron a Consuelo la necesidad de rendir homenaje a estas dos figuras. “Algunos ya nos habían dicho que era necesario hacerlo por su importancia”, explicó Álvarez de Toledo.
El encuentro se cerrará con un concierto de órgano en La Anunciada, a cargo del hijo del compositor Cristóbal Halffter, poniendo así el broche cultural a un congreso que busca rescatar del olvido a dos mujeres que dejaron huella en la historia del Bierzo y de la monarquía de los Austrias.