Villanueva asegura que «la función de dicho impuesto de aparcamiento viene dado por la escasez de plazas y dificultad para aparcar, cosa contraria en nuestro barrio. Todo el mundo sabe, que actualmente la mayor parte de actividad de la Rosaleda es a partir de las ocho de la tarde, hora a la que ya no estaría en funcionamiento la ORA y que casi la totalidad de vecinos del barrio tienen plaza de garaje, por lo que no entendemos el motivo de las desafortunada declaraciones del presidente de Templarium».
Además, recuerda que la Rosaleda cuenta con unos 4000 vecinos «que compramos en el centro y resto de Ponferrada». Villanueva lamenta que se «vuelva a demonizar» a un barrio y pide a Templarium que se una y colabore con los vecinos.
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