Treinta años de feria y orgullo berciano en Carracedelo

La Feria Agroalimentaria y Multisectorial celebra su aniversario convertida en uno de los grandes escaparates económicos y sociales del noroeste

22/05/2026
 Actualizado a 22/05/2026
Una edición anterior de la Feria Multisectorial de Carracedelo, todo un estandarte del sector agrícola.  | J.F.
Una edición anterior de la Feria Multisectorial de Carracedelo, todo un estandarte del sector agrícola. | J.F.

Lo que comenzó entre calles, jaimas improvisadas y cámaras de conservación de fruta prestadas para hacer hueco a los primeros expositores se ha convertido, tres décadas después, en uno de los principales referentes feriales del noroeste español. La Feria Agroalimentaria y Multisectorial de Carracedelo celebrará del 29 al 31 de mayo su 30 aniversario en el recinto del Oro de Roma, consolidada como uno de los grandes motores de promoción económica, agroalimentaria y social de la comarca berciana.

Bajo el lema “30 años impulsando El Bierzo”, la cita no solo servirá para mirar al presente del sector agroalimentario, sino también para echar la vista atrás y recordar la evolución de un proyecto que nació en 1994 con una intención muy concreta: dar visibilidad a productores, artesanos, emprendedores y empresas del territorio.

Aquellas primeras ediciones poco tienen que ver con la imagen actual de la feria. Entonces, la organización recurría a instalaciones provisionales y espacios adaptados para poder acoger una participación creciente. Sin embargo, edición tras edición, la feria fue ganando dimensión hasta convertirse en un punto de encuentro clave para el intercambio comercial y la promoción de los productos bercianos.

Ese crecimiento obligó a dar un salto de escala. El Ayuntamiento de Carracedelo impulsó entonces la creación de un gran recinto ferial permanente y solicitó apoyo institucional para levantar una infraestructura capaz de responder a las nuevas necesidades del evento. Así nació el complejo del Oro de Roma, una instalación moderna concebida no solo para albergar la feria anual, sino para convertirse en un espacio de actividad económica y cultural durante todo el año.

La inversión pública, respaldada por la Junta de Castilla y León y el propio consistorio, permitió desarrollar un recinto que posteriormente fue completándose con inversión privada destinada a equipamientos, climatización y servicios especializados. El resultado fue una plataforma capaz de reforzar la proyección turística y empresarial de la comarca.

Mucho más que una feria

Con el paso de los años, la Feria Agroalimentaria y Multisectorial ha dejado de ser únicamente un escaparate de productos del campo berciano. El evento se ha transformado en un símbolo de identidad comarcal y en un punto de encuentro para empresas, bodegas, consejos reguladores, asociaciones y visitantes llegados desde distintos puntos del país.

Desde el Ayuntamiento destacan que la feria ha contribuido durante estas tres décadas a dinamizar el turismo, fomentar el empleo y apoyar especialmente a pequeños productores y negocios locales, fortaleciendo además la imagen de El Bierzo dentro y fuera de Castilla y León.

Miles de personas han pasado por el recinto ferial de Carracedelo a lo largo de estos años, consolidando una cita que combina tradición, actividad económica y promoción territorial.

La edición de este 2026 tendrá además un marcado carácter conmemorativo. No solo por la cifra redonda del aniversario, sino porque representa la supervivencia y consolidación de un proyecto nacido desde la humildad y convertido hoy en una referencia para el desarrollo económico y social de la comarca.

Treinta años después, la feria sigue reivindicando el mismo espíritu con el que arrancó: servir de escaparate al potencial de una tierra que continúa encontrando en el sector agroalimentario uno de sus grandes motores de futuro.

Otras ferias

Carracedelo no solo vive una vez al año alrededor de su Feria Multisectorial del Bierzo. Porque si hay algo que define la estrategia ferial de Carracedelo es la especialización ligada al territorio. Cada feria gira alrededor de uno de los grandes símbolos agroalimentarios bercianos y convierte al municipio en punto de encuentro de productores, investigadores, empresas, hosteleros y visitantes.

Entre todas ellas, pocas han alcanzado la proyección de Biocastanea, la feria dedicada al sector de la castaña, que ha terminado situando a Carracedelo en el mapa internacional del cultivo y aprovechamiento del castaño.

La cita nació vinculada al Centro de Desarrollo Agroalimentario de Carracedelo y ha evolucionado hasta reunir cada año a productores, investigadores, empresas tecnológicas y expertos forestales de distintos países. Su crecimiento ha ido paralelo al auge de la castaña berciana como producto estratégico tanto a nivel económico como medioambiental.

Biocastanea combina jornadas técnicas, demostraciones, viveros, maquinaria, transformación alimentaria y divulgación científica, pero también gastronomía y turismo. En torno a ella se ha creado una imagen de marca ligada al Bierzo como territorio productor de castaña de calidad y como referencia en innovación forestal.

Además, la feria ha servido para poner sobre la mesa debates sobre enfermedades del castaño, sostenibilidad, recuperación de soutos tradicionales o nuevas oportunidades empresariales vinculadas al sector.

Otro de los grandes pilares del calendario ferial es la Feria del Pimiento, una de las citas más populares y reconocibles del municipio. El evento rinde homenaje a uno de los productos más emblemáticos de la huerta berciana y funciona cada año como reivindicación del campo y de la agricultura tradicional.

Productores, conserveras y vecinos convierten la feria en una exaltación del pimiento asado berciano, símbolo gastronómico de la comarca y motor económico para muchas explotaciones familiares.

Más allá de la venta directa, el encuentro ha permitido mantener viva una tradición agrícola ligada al paisaje y al modo de vida de numerosas familias del municipio. También actúa como escaparate para otros productos de la huerta berciana y para la gastronomía local.

A lo largo de los años, Carracedelo ha ido ampliando además su oferta con mercados artesanales, jornadas gastronómicas y encuentros vinculados al vino, la agricultura ecológica o los productos de proximidad.

El modelo ha permitido al municipio consolidar una imagen muy ligada al desarrollo rural, al emprendimiento agroalimentario y a la promoción de los recursos propios. Todo ello en una localidad que ha entendido las ferias no solo como eventos festivos, sino como herramientas económicas y de promoción territorial.

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