El catedrático de la Universidad de León Alfonso Fernández-Manso, en nombre del grupo de Investigación en Ecología Aplicada y Teledetección (GEAT), acaba de recibir el Premio a la Transferencia de Resultados de Investigación 2025 del Consejo Social de la Universidad de León por el desarrollo del proyecto FIREMAP y PHYRESEV-IA. Nombres complejos que se traducen en herramientas basadas en inteligencia artificial y teledetección que ya están transformando la gestión de los incendios forestales. En un contexto marcado por el aumento de los grandes incendios y con la comarca del Bierzo especialmente golpeada en los últimos años, parece fundamental crecer en esta aplicación de la ciencia que va mucho más allá, habla de conciencia y del futuro de nuestros montes.
- Acaba de recibir el Premio a la Transferencia de Resultados de Investigación 2025. ¿Qué significa este reconocimiento?
- Es un reconocimiento muy especial porque pone el foco en algo que a veces no se visibiliza lo suficiente: la capacidad de la universidad para transformar conocimiento en soluciones reales. Como señalamos en el proyecto, la ciencia cobra verdadero sentido cuando trasciende los límites del laboratorio y se convierte en una herramienta de transformación social. Este premio avala precisamente esa filosofía. FIREMAP no es solo un desarrollo tecnológico; es una herramienta que ya están utilizando administraciones, gestores forestales y equipos de emergencia. El hecho de que el Consejo Social valore esta dimensión aplicada demuestra que la Universidad de León está alineada con los retos de su territorio.
- El lema de su proyecto es ‘De la tecnología a la acción social’. ¿Cómo se concreta esa idea?
- Se concreta en que nuestras herramientas no se quedan en publicaciones científicas, sino que están diseñadas para facilitar la toma de decisiones en tiempo real. FIREMAP integra inteligencia artificial, teledetección avanzada y computación en la nube para optimizar la gestión post-incendio. Lo innovador es que está alojado en Google Earth Engine y es accesible sin necesidad de conocimientos especializados en teledetección. Democratizamos el uso de datos satelitales. Eso significa que una administración local o un técnico forestal pueden obtener cartografías de severidad o evaluar la regeneración de la vegetación en cuestión de segundos, cuando antes ese proceso podía tardar semanas.
- ¿Cuáles son los principales avances científicos detrás de FIREMAP y PHYRESEV-IA?
- Hemos automatizado la cartografía de áreas quemadas y la estimación de la severidad mediante algoritmos de aprendizaje automático, modelos de transferencia radiactiva y técnicas de mezcla espectral. Además, desarrollamos PHYRESEV-IA para estimar la severidad con base física e inteligencia artificial, lo que mejora la precisión y la escalabilidad. La validación en incendios reales en España entre 2021 y 2024 ha demostrado su eficacia. No hablamos de simulaciones teóricas, sino de aplicación directa sobre el terreno.
- Y en términos prácticos, ¿qué impacto socioeconómico ha tenido la herramienta?
- Muy significativo. Hemos pasado de análisis que podían tardar semanas a procesos que se resuelven en menos de un minuto gracias a la integración en la nube. Esto reduce costes operativos y permite priorizar áreas de intervención. Además, la información generada se utiliza en proyectos financiados con fondos públicos, optimizando la asignación de recursos. También ha habido impacto en empleo especializado, con colaboración empresarial y contratación de perfiles tecnológicos vinculados al análisis geoespacial.
- ¿Quiénes son los principales beneficiarios de FIREMAP?
- Desde administraciones públicas -como la Junta de Castilla y León y el Ministerio para la Transición Ecológica- hasta servicios de emergencia, empresas de restauración ecológica y universidades. Contamos con decenas de registros de uso pertenecientes a más de una treintena de entidades distintas, incluidas instituciones internacionales de prestigio. Esto demuestra su proyección global.
- La comarca del Bierzo ha sufrido incendios muy graves en los últimos años, y en 2025 volvió a enfrentarse a una temporada especialmente dura. ¿Puede una herramienta como FIREMAP marcar la diferencia en territorios como este?
- Sin duda. El Bierzo reúne condiciones complejas: mosaico de usos, interfase urbano-forestal, orografía complicada y una elevada carga de vegetación acumulado en zonas donde se abandonaron las actividades agroforestales tradicionales. En escenarios como los vividos en 2025, donde los incendios han sido cada vez más extremos, contar con información precisa y rápida es clave. FIREMAP permite identificar zonas de alta severidad, evaluar la capacidad de regeneración natural y priorizar intervenciones. Eso es fundamental para evitar incendios recurrentes y planificar medidas preventivas a medio y largo plazo. En un territorio como el Bierzo, donde el impacto socioeconómico de los incendios es enorme -afectando a viticultura, turismo y biodiversidad- la ciencia aplicada puede ayudar a proteger no solo el monte, sino el tejido social.
- Y ¿cómo se ha articulado el proceso de transferencia del conocimiento?
- De forma estructurada. No solo hemos desarrollado la tecnología, sino que hemos impulsado formación específica. Desde septiembre de 2024 se ha formado a más de 80 profesionales en el uso de la herramienta. Está integrada en distintos programas de máster y grados vinculados a incendios forestales, geoinformática e ingeniería forestal. También hemos publicado un Manual de Usuario y participado en congresos nacionales e internacionales. La transferencia es formación, divulgación y colaboración institucional.
- Han publicado numerosos artículos científicos de alto impacto. ¿Cómo se equilibra excelencia académica y aplicación práctica?
- No son dimensiones opuestas. La publicación en revistas de alto impacto garantiza rigor científico. Pero al mismo tiempo, esas metodologías se integran en herramientas operativas. Además, el proyecto ha dado lugar a tesis doctorales y colaboraciones internacionales. La investigación de calidad es la base de una transferencia sólida.
- ¿Cómo se protegen los resultados sin frenar su uso social?
- Hemos registrado la propiedad intelectual y queremos establecer un modelo de licenciamiento que permite el uso no comercial garantizando la autoría. Es un equilibrio entre accesibilidad y protección responsable.
-¿Qué retos afronta la gestión forestal en los próximos años?
- El cambio climático incrementa la frecuencia e intensidad de los incendios. Necesitamos herramientas que permitan anticiparnos, planificar y actuar con base científica. FIREMAP es un ejemplo de cómo la inteligencia artificial puede fortalecer la resiliencia territorial. Pero también hace falta gestión activa del territorio, prevención, educación ambiental y coordinación institucional.
- ¿Qué le gustaría que significara este premio dentro de unos años?
- Me gustaría que se viera como un punto de inflexión: la consolidación de un modelo en el que la universidad no solo investiga, sino que acompaña a la sociedad en la resolución de sus problemas. La verdadera transferencia de conocimiento no se mide solo en publicaciones, sino en su capacidad para mejorar vidas y proteger nuestro planeta. Si dentro de unos años podemos decir que herramientas como FIREMAP han contribuido a proteger lugares como el Bierzo y a hacer más resiliente nuestra tierra, entonces el premio habrá cumplido su verdadero sentido.