Los incendios forestales que han mantenido en alerta al Bierzo durante las últimas semanas comienzan a dar señales de remisión. Según la última actualización del operativo de extinción, ninguno de los incendios están ya en IGR 1, tras rebajarse el de Pradela, en Trabadelo, el último que permanecía en situación operativa IGR-1, mientras que el resto de los principales fuegos registrados en la comarca habían mejorado notablemente su situación.
El incendio de Pradela llegó a alcanzar el nivel IGR-2 durante el pasado fin de semana debido a su proximidad al núcleo de Cela, cuyos diez habitantes tuvieron que ser confinados de forma preventiva. En estos momentos, el fuego continúa activo y cuenta con tres medios aéreos trabajando sobre el terreno para tratar de controlar un foco que permanece abierto desde el pasado 24 de junio. Ahora está estabilizado.
La evolución también es favorable en el incendio de Congosto, considerado el más complejo de esta oleada por las dificultades del terreno y la amplitud de su perímetro. El dispositivo ha pasado de movilizar 106 medios de extinción en los momentos más críticos a mantener actualmente 28 efectivos, gracias a una situación que presenta mejores perspectivas de control.
Por su parte, el incendio de Vega de Valcarce que se encuentraba estabilizado ahora se mantiene en activo. El operativo mantiene allí 15 medios, muy lejos de los 61 recursos que llegaron a desplegarse durante las jornadas de mayor intensidad.
La mejora es aún más evidente en San Vicente, el incendio originado tras la tormenta eléctrica del 19 de junio, que desencadenó numerosos focos por caída de rayos en distintos puntos de la comarca. El fuego se encuentra ya controlado y únicamente permanecen tres efectivos dedicados a labores de vigilancia y remate. En los momentos más complicados llegó a contar con 79 medios desplegados.
En el caso de Burbia, ya no hay recursos trabajando de forma activa sobre el incendio, aunque todavía no ha sido declarado estabilizado oficialmente.