La Junta de Castilla y León ha reabierto este viernes al tráfico los dos carriles de la carretera CL-631, que conecta Ponferrada y Villablino, tras concluir los trabajos de seguridad derivados del desprendimiento registrado el pasado 4 de enero en el punto kilométrico 31+500.
El incidente obligó al corte total de la vía, aunque no se produjeron daños personales. Desde entonces, se han desarrollado labores de retirada de material, estabilización del terreno y reposición de la infraestructura viaria, en unas condiciones técnicas calificadas como complejas.
La actuación ha supuesto una inversión de 600.000 euros, destinados a la limpieza, aseguramiento del talud y recuperación de las condiciones óptimas de circulación.
Tras la reapertura, los trabajos continuarán con la consolidación del talud mediante malla metálica y bulones, actuaciones que serán compatibles con el tráfico ordinario. En caso necesario, se adoptarán medidas puntuales de señalización para garantizar la seguridad vial.
Además, se están llevando a cabo estudios técnicos adicionales para analizar la estabilidad del terreno en distintos puntos del tramo, con el objetivo de prevenir futuros incidentes y reforzar la seguridad de esta vía clave para la comunicación entre El Bierzo y Laciana.