La carretera N-VI ha quedado reabierta al tráfico a su paso por el municipio berciano de Vega de Valcarce, una vez finalizados los trabajos de retirada de los escombros provocados por el desprendimiento de tierras registrado el pasado domingo 8 de febrero.
El derrumbe se produjo en el punto kilométrico 430, obligando al corte total de la vía durante cerca de dos días, mientras los equipos de mantenimiento y seguridad vial trabajaban para garantizar la estabilidad del terreno y la seguridad de los conductores.
Durante el cierre, la circulación fue desviada por la autovía A-6, tal y como habían informado las autoridades, con el objetivo de mantener la fluidez del tráfico y evitar riesgos en la zona afectada.
Una vez retirado el material desprendido y comprobadas las condiciones de la calzada, la carretera ha podido reabrirse con normalidad, restableciendo así la conexión habitual en este tramo de la N-VI.
Desde las administraciones competentes recuerdan la importancia de extremar la precaución en zonas de montaña, especialmente tras episodios de lluvias intensas, que pueden favorecer este tipo de desprendimientos.