El PSOE de Ponferrada desmonta las "mentiras propagandísticas" de Morala

Acusan al equipo de gobierno, capitaneado por el popular, de "maquillar las cuentas" , de escudarse en la herencia recibida y de dar una patada hacia delante con las deudas

01/04/2026
 Actualizado a 01/04/2026
Parte del equipo del PSOE en Ponferrada, antes del pleno.
Parte del equipo del PSOE en Ponferrada, antes del pleno.

El PSOE de Ponferrada apunta que en política hay dos formas de gobernar: con datos o con relatos y abundan que, el actual equipo de gobierno del PP en Ponferrada, con su alcalde Marco Morala a la cabeza «han optado claramente por lo segundo», afea.
Explica que esta semana, el concejal de Hacienda, Luis Antonio Moreno, ha vuelto a presentar «una imagen idílica de la situación económica del Ayuntamiento, basada en titulares llamativos, cifras incompletas y una constante referencia al pasado como excusa». Sin embargo, aseguran cuando se analizan los datos con rigor, el discurso se desmorona. «Porque más allá de los anuncios, lo que hay es una sucesión de medias verdades, omisiones interesadas y, en algunos casos, afirmaciones directamente falsas» que ahora desmontan.

La deuda: una reducción que no cuenta toda la verdad

El equipo de gobierno presume de haber reducido la deuda municipal de 22 millones en 2023 a 18 en la actualidad, con previsión de bajarla a 16 a final de año. Pero hay un detalle fundamental que consideran que omiten «esa cifra es la deuda que el ayuntamiento tiene con los bancos y otras entidades de crédito, y fundamentalmente ha bajado no por la gestión directa de este equipo de gobierno sino porque al estar el presupuesto prorrogado no pueden solicitar el préstamo de 3 millones de euros que se solicitaba». Esa cifra no incluye ninguna de las deudas que el equipo de gobierno está aplazando para que venga otro a solucionarlo, como las deudas que están aplazando de más de 12 millones de euros en reclamaciones de FCC y Aquona.

«Una forma de maquillar las cuentas que permite construir un relato optimista, pero que no refleja la realidad completa. Hablar de reducción de deuda sin tener en cuenta esto no es rigor económico. Es propaganda», puntualizan.

FCC: de los 7 millones anunciados a menos de uno reconocido

Uno de los ejemplos más evidentes de esta estrategia que apunta el PSOE es el caso de FCC, la empresa encargada del servicio de limpieza viaria y recogida de residuos. La deuda contraída con ella procede de compromisos adquiridos tras la huelga y que el propio Partido Popular decidió aplazar hasta la finalización del contrato en 2023.

Durante 2024, el equipo de gobierno llegó a hablar de una deuda superior a siete millones de euros. Una cifra que se utilizó de forma recurrente para justificar la inacción municipal. Sin embargo, en el último pleno se aprobó una liquidación de 1.836.690,06 euros. De siete millones se pasa a uno, una diferencia difícil de explicar y todavía más difícil de sostener tras meses de discurso alarmista. Por eso, desde el PSOE se les ha pedido que los responsables de las dos áreas pongan en común un único informe para no tener que llevar al ayuntamiento a una sentencia donde además de la deuda principal se tendrán que pagar las costas y los intereses, sería una solución responsable que permitiría llevar a cabo un acuerdo con la empresa para aplazar los pagos con menos intereses. 

Pero no es solo la contradicción, es que, «mientras tanto, no se ha hecho ninguna provisión ante un posible litigio judicial, lo que deja abierta la puerta a que el problema se traslade al futuro», afean.

Aquona: la deuda que crece mientras se mira hacia otro lado

El caso de Aquona sigue un patrón similar, explican. La deuda tiene su origen en decisiones adoptadas hace más de una década por el PP y en la falta de actualización de tarifas. Durante el mandato anterior se empezaron a tomar medidas para corregir esa situación, asumiendo decisiones difíciles para reducir el déficit. «Se llegó a subir la tasa un 9%», recuerdan.

El actual equipo de gobierno, sin embargo, «ha optado por no actuar». El resultado es que el déficit acumulado supera ya los tres millones de euros. «Congelar tarifas puede ser políticamente rentable a corto plazo, pero económicamente solo sirve para trasladar el problema al futuro, acumulando una deuda que tarde o temprano habrá que pagar», apuntan.

Las «bombas de relojería»: la excusa permanente

El discurso del PP se apoya constantemente en la idea de las «bombas de relojería» heredadas, pero, apunta el PSOE «todas las actuaciones que ponen de ejemplo y que forman parte de desembolsos de miles de euros que ha tenido o tendrá que hacer frente el ayuntamiento derivan de decisiones que se adoptaron por el PP, compromisos que adquirieron para sacar partido electoralista a corto plazo y que «pagamos todos en el largo plazo». 

El caso del solar de Obispo Osmundo, por ejemplo, tiene su origen en un planeamiento urbanístico aprobado por el propio Partido Popular, el Plan General de Ordenación Urbana. «Todos recordaremos cuando el PP no quiso llegar a un acuerdo con los propietarios y estos vallaron su propiedad para que no se permitiera aparcar en él», recuerdan. La realidad de esa decisión del PP de que esa parcela fuera para equipamiento público costó 1,6 millones de euros y «tuvo que venir el PSOE para llegar a un acuerdo con los propietarios y abonar la deuda de manera anual».

Lo mismo ocurre con otros espacios como el solar de Gil y Carrasco o General Vives, donde los costes asumidos “son consecuencia directa de decisiones del PP en anteriores mandatos que ahora se intentan reescribir”. Lo que sucedió en estas dos propiedades es que “hasta que no llegó el PSOE al gobierno no se alcanzó un acuerdo con los propietarios para abonar la deuda pendiente y que el ayuntamiento pudiera ocupar lo que le correspondía», apuntan.

El uso interesado de los plenos: cuando la manipulación sustituye a la verdad

El último episodio de este relato se vivió en el pleno municipal, donde el alcalde recurrió a un acuerdo del 17 de febrero de 2017 para intentar responsabilizar al ahora portavoz del PSOE y anterior regidor, Olegario Ramón de decisiones relacionadas con el contrato de limpieza. 

«Lo hizo afirmando que aquel acuerdo contó con su apoyo, trasladando a la opinión pública una idea que no se corresponde con la realidad, muy al contrario es totalmente falsa».

Lo que no explicó, dicen, es el contexto: aquel acuerdo no era una decisión política voluntaria, sino el cumplimiento de una sentencia judicial firme. «El Ayuntamiento estaba obligado legalmente a adoptarlo», aseguran.

«Presentar el cumplimiento de una sentencia como una decisión política es, sencillamente, mentir. Y no es un hecho aislado», dicen. Ya ocurrió con la supuesta deuda de siete millones con FCC. Ocurre con las cifras de deuda municipal incompletas y con la gestión del agua y la deuda con Aquona. «El patrón se repite: seleccionar un dato, sacarlo de contexto y construir un relato político que no resiste el más mínimo análisis».

Proyectos sin ambición y decisiones sin planificación

Más allá del relato económico, la gestión del actual equipo de gobierno deja ejemplos claros de falta de proyecto, según considera el PSOE. En el solar de Gil y Carrasco, casi 450.000 euros de inversión pública han terminado en una actuación menor, sin impacto real. En General Vives, una inversión de más de 1,4 millones de euros «no ha acabado convertida en un pipicán, porque desde el grupo socialista se denunció y ahora dicen que lo que explicaron en dos comisiones no es cierta». 

Decisiones que evidencian, dicen, la ausencia de una visión estratégica. «El patrón que se repite también es exagerar, culpar y aplazar. Si algo define la gestión actual es que primero se exageran los problemas. Después se utilizan como excusa. Y finalmente se aplazan las soluciones. Mientras tanto, se construye un relato político basado en titulares, no en resultados».

La realidad frente al relato

La realidad, para el PSOE, es que la deuda no es tan baja como se dice «que nunca se había pagado tan tarde las subvenciones concedidas, que muchos problemas no se han resuelto». Y que, cuando falta poco para que se cumplan los tres años del mandato de Morala, el gobierno municipal «sigue más centrado en explicar el pasado que en construir el futuro», reprochan. Lo que sí está claro es que la gestión del Partido Popular le está saliendo cara a la ciudadanía. Cara en términos económicos, por decisiones ineficientes y problemas que no se resuelven, y cara en términos de oportunidad, por el tiempo perdido sin planificación ni rumbo.

 «Mientras tanto, el alcalde ha optado por una estrategia cada vez más evidente: sustituir la gestión por el relato, encadenar declaraciones que no se sostienen en los datos y utilizar la mentira como herramienta para tapar su inacción. Porque cuando no hay proyecto, no hay planificación y no hay resultados, solo queda intentar construir una realidad paralela que oculte lo que realmente está ocurriendo».
 

Lo más leído