El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Ponferrada ha calificado de “despropósito” la instalación de nuevas estructuras de sombra en el Parque de La Concordia, una actuación impulsada por el equipo de gobierno del Partido Popular y financiada con fondos europeos con un coste cercano a los 80.000 euros.
Desde el PSOE aseguran que las instalaciones “carecen de funcionalidad real”, al considerar que apenas generarán sombra efectiva y que, además, se han ubicado en zonas donde su utilidad resulta “más que cuestionable”. Según denuncian, algunas de estas estructuras se han colocado sobre superficies de tierra sin aportar mejoras al uso del espacio, mientras que en otras áreas, como las destinadas a la práctica deportiva, “lo único que hacen es restar espacio a los usuarios”, advierten.
Alternativas más eficaces, árboles
Los socialistas consideran especialmente llamativa la actuación en el entorno de los campos de fútbol, donde defienden que la plantación de arbolado habría sido una solución “más natural, sostenible y eficaz” para generar sombra. En este sentido, critican lo que califican de “cortoplacismo” en la toma de decisiones.
Asimismo, rechazan el argumento del actual equipo de gobierno de que se trata de un proyecto heredado. Según explican, la propuesta inicial contemplaba estructuras con lonas destinadas a cubrir zonas de juego infantil, similares a las existentes en otras ciudades, que permitirían su uso tanto en verano como en días de lluvia.
El Grupo Socialista enmarca esta actuación en una falta de planificación más amplia, asegurando que el actual Ejecutivo local “no tiene un proyecto de ciudad” pese a disponer de importantes recursos económicos. También recuerdan que el parque presenta carencias en áreas infantiles tras la retirada de elementos de juego que no han sido sustituidos.
A su juicio, con el mismo presupuesto se podría haber creado un espacio útil para las familias, protegido de las inclemencias meteorológicas. Por ello, consideran que la intervención en La Concordia es “un ejemplo más de mala gestión”, basada —según sostienen— en “gastar por gastar” sin atender a las necesidades reales de la ciudadanía.