Se calcula que se necesitarían aproximadamente 200 millones de euros para que las instalaciones bercianas pudieran continuar funcionando al amparo de la nueva legislación que controla las emisiones nocivas, «una medida urgente» que consideran que no supondría un desajuste desmedido para las cuentas ni las arcas del Gobierno. «Si las administraciones pertinentes dejaran de pasarse esa pelota de culpabilidad, suponemos que pensarían quesubvencionar esos 200 millones es una medida urgente para que unos 500 empleos directos y muchos más indirectos no terminen destruyéndose», aseguran desde la formación, que creen que «no sería discriminatorio» a la vista de las ayudas públicas que durante los años de crisis económica se han destinado a la banca o al sector del automóvil.
Aunque desde Izquierda Unida mantienen que su postura siempre será contraria a cualquier tipo de subvención a una empresa privada, consideran esta vía un «mal menor» a la vista de la repercusión negativa que tendría para la comarca el cierre de Compostilla. «Siemprehemos estado en contra de las subvenciones a empresas privadas, pero esto es una situación de emergencia y se requiere de decisiones urgentes, eso sí, no a fondo perdido y con un compromiso de mantenimiento de puestos de trabajo e inversión también en futuros avances tecnológicos», apostillan.
Y es que la formación sigue apostando por la nacionalización del sector eléctrico, ya que consideran que la deriva actual es consecuencia directa de la privatización que se llevó a cabo hace ahora veinte años.«Tenemos claro que esta situación no se hubiese dado si este sector, como otros muchos, no se hubieran dejado ni vendido al capital privado; la nacionalización que defendemos es para que el gobierno sea el gestor, pero quizás no entendieron que queremos que sea el gobierno de España y no el gobierno italiano a través de Enel quien decida sobre parte de nuestro sector energético», lamentan.
También defienden que la continuidad de Compostilla debe estar acompañada de una política de consumo de carbón autóctono, un balón de oxígeno para las cuencas mineras. «Hay que apostar por la minería, por la fijación de población y por el empleo estable y de calidad», aseguran desde IU, recordando que en este momento la térmica es «indispensable» para la comarca.
Reunión con los trabajadores
Representantes de Izquierda Unida se reunieron con los trabajadores de Compostilla para mostrarles su apoyo y transmitirles la postura de la formación y su política de actuación para tratar de posponer el cierre.
Por su parte, los trabajadores ya han pedido junto a la Mesa de la Energía reunirse con todos los representantes de los partidos políticos e incluso con el presidente de la Junta de Castilla León para «poner soluciones sobre la mesa». Así, desde IU confían en un acuerdo fruto de un nuevo marco regulador.
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