El Grupo Municipal Socialista de Ponferrada ha expresado su preocupación por el estado del servicio municipal de transporte urbano a escasos meses de que finalice el contrato actual, previsto para principios de 2026. Según los socialistas, la gestión del alcalde Marco Morala hasta la fecha ha estado marcada por "improvisación, falta de planificación y ausencia de soluciones", tras constatar que no se han realizado avances significativos en la comisión encargada de estudiar la renovación del contrato.
El grupo recuerda que al inicio de su mandato, Morala señalaba que había heredado "una situación provisional e ineficaz" y que abordaría el transporte urbano "con realismo, planificación inmediata y sin improvisaciones". Sin embargo, los socialistas consideran que dos años y medio después, la situación no ha mejorado.
Entre los aspectos criticados se encuentra la prórroga tardía del contrato heredado del anterior equipo de gobierno, que finalizaba el 17 de marzo y que fue llevada a pleno cinco días después, lo que obligó a realizar una adjudicación directa. Posteriormente, el Ayuntamiento firmó un contrato de un año que redujo la frecuencia de los autobuses de una hora a hora y media, incrementando el precio del servicio, según el PSOE.
El alcalde llegó incluso a plantear la posibilidad de municipalizar el servicio, asegurando que "los técnicos decidirían la mejor opción" y que él actuaría "con transparencia y rigor". No obstante, los socialistas denuncian que a finales de 2025 no se han presentado estudios ni alternativas concretas, y que la comisión creada para analizar el futuro del transporte urbano se constituyó "tarde y sin contenido".
Los socialistas subrayan que los usuarios del transporte urbano continúan registrando quejas sobre largas esperas, frecuencias insuficientes y un servicio difícil de comprender, a pesar de los anuncios de corrección realizados por el alcalde.
A juicio del Grupo Municipal Socialista, la falta de planificación y acción pone en riesgo la prestación de un servicio eficiente y accesible para miles de vecinos que dependen del transporte público para desplazarse al trabajo, al colegio o a centros sanitarios. En este sentido, reiteran su propuesta de que el servicio sea gestionado directamente por el Ayuntamiento, una fórmula que consideran más sensible a las necesidades de los usuarios y de la conectividad de los barrios.