Los premios Prada a Tope se van a Penoselo, Tejedo de Ancares, Barjas y Vega de Valcarce

La Fundación reparte 31.000 euros, un 48% más que el pasado año, para reconocer proyectos de recuperación del patrimonio y de dinamización del medio rural berciano

02/07/2026
 Actualizado a 02/07/2026
La Fundación Prada a Tope volvió a convertir el Palacio de Canedo en el gran escaparate del mundo rural berciano.
La Fundación Prada a Tope volvió a convertir el Palacio de Canedo en el gran escaparate del mundo rural berciano.

La Fundación Prada a Tope volvió a convertir el Palacio de Canedo en el gran escaparate del mundo rural berciano con la entrega de la XVII edición de sus premios, unos galardones que este año alcanzaron una cifra histórica al repartir 31.000 euros, un 48% más que en la edición anterior. Más de doscientas personas, entre finalistas, alcaldes, patrocinadores, empresarios y representantes institucionales, participaron en una ceremonia que volvió a poner el foco en quienes trabajan por conservar el patrimonio, recuperar edificios tradicionales y mantener vivos los pueblos de la comarca.

La gala sirvió para reconocer tanto actuaciones de rehabilitación arquitectónica como iniciativas sociales y culturales agrupadas bajo la categoría Por Tu Pueblo, consolidando unos premios que, edición tras edición, se han convertido en uno de los principales reconocimientos al esfuerzo colectivo por preservar la identidad del Bierzo rural.

Durante el acto, conducido por Flor Bonet y Miguel Varela, miembros del jurado, se puso en valor la importancia de las pequeñas acciones para transformar el territorio. Bonet animó a seguir impulsando nuevas iniciativas, mientras que José Luis Prada recordó el espíritu que inspira estos galardones al afirmar que "las cosas grandes se hacen con gestos pequeños, pero todos los días uno", una reflexión con la que reivindicó el compromiso cotidiano de vecinos e instituciones con sus pueblos.

La Fundación Prada a Tope volvió a convertir el Palacio de Canedo en el gran escaparate del mundo rural berciano
La Fundación Prada a Tope volvió a convertir el Palacio de Canedo en el gran escaparate del mundo rural berciano

En la categoría de iniciativas públicas, el máximo reconocimiento, dotado con 3.500 euros y patrocinado por el Consejo Comarcal del Bierzo, recayó en la Junta Vecinal de Penoselo por la recuperación de una antigua construcción destinada a cuadras, transformada ahora en una casa del pueblo con cubierta tradicional de paja de centeno. El segundo premio fue para la restauración de la cabaña de la Braña de la Campona, promovida por la Junta Vecinal de Páramo del Sil, mientras que el tercero distinguió la recuperación del histórico lagar de Quintana de Fuseros, impulsada por el Ayuntamiento de Igüeña.

Entre las actuaciones promovidas por particulares, el primer premio fue para Andrea Sobredo Raposo, por la rehabilitación de una vivienda tradicional en Vega de Valcarce, situada en pleno Camino de Santiago y adaptada a las necesidades actuales sin perder su esencia. El jurado concedió además tres segundos premios a la recuperación de un antiguo pajar convertido en alojamiento rural y centro social en Cobrana, así como a dos viviendas restauradas en Noceda del Bierzo, y otros tres terceros premios a inmuebles rehabilitados en Fontoria, Quilós y Molinaseca.

Los premios especiales de los colegios profesionales recayeron en dos ejemplos emblemáticos de recuperación patrimonial. El Colegio de Arquitectos de León distinguió la restauración de la histórica Herrería de Tejedo de Ancares, impulsada por el Ayuntamiento del Valle de Ancares, mientras que el reconocimiento del Colegio de Arquitectos Técnicos y Aparejadores fue para la recuperación de un hórreo en Barjas, llevada a cabo por la familia Valcarce como parte de la rehabilitación integral de un conjunto tradicional del Bierzo Oeste.

La categoría Por Tu Pueblo, centrada en reconocer el compromiso vecinal y asociativo, repartió 8.500 euros entre seis iniciativas. El primer premio fue para la Asociación Belenista de Folgoso de la Ribera, responsable desde hace más de seis décadas del tradicional belén artesanal que cada Navidad visitan miles de personas. También fueron distinguidos la recuperación de la Braña de Zarameo, en Matalavilla; la conservación de la fiesta de Los Maios por parte de la Escola de Gaitas de Villafranca; el trabajo de los vecinos de Salientes por recuperar su patrimonio hidráulico; la labor de la Comisión de Fiestas de Páramo del Sil para revitalizar la vida del pueblo y la restauración del histórico potro de herrar de Villar de las Traviesas.

La elevada participación y el incremento tanto de la dotación económica como del número de patrocinadores evidencian la consolidación de unos premios que nacieron hace casi dos décadas con el objetivo de reconocer el esfuerzo silencioso de quienes mantienen vivo el medio rural berciano. Año tras año, las actuaciones distinguidas demuestran que la recuperación del patrimonio, la conservación de las tradiciones y el compromiso vecinal siguen siendo algunos de los principales motores para fijar población y preservar la identidad de los pueblos de la comarca.

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