Prada A Tope: "Siempre hice las cosas con mucha estética y con sentido de la ética"

Entrega la Castaña de Oro a la diseñadora berciana, Silvia Fernández el mismo día que enciende la Navidad con Xamprada en el Palacio de Canedo, un momento en el que reflexiona sobre un Bierzo al que ama pero que nunca siguió sus pasos

30/11/2023
 Actualizado a 30/11/2023
Nuria González, directora de Cope Bierzo, al lado de José Luis Prada y Mar Iglesias, redactora de La Nueva Crónica Bierzo.
Nuria González, directora de Cope Bierzo, al lado de José Luis Prada y Mar Iglesias, redactora de La Nueva Crónica Bierzo.

José Luis Prada es el único empresario que, en lugar de apellido tiene lema. Su sobre nombre es A Tope, y recuerda que también fue el que se aportó a la Cope en los tiempos en los que Luis del Olmo era locutor de la cadena. La Cope a tope se le ocurrió pronunciar al locutor berciano, siguiendo la frase escueta de Prada, y aquel slogan se quedó "me lo deben a mí, el copiright es mío desde hace 60 años", bromeaba el empresario berciano, emblema de la comarca, este miércoles en los micrófonos del programa Entre Nosotras, que emite Cope Bierzo en colaboración con La Nueva Crónica.

Prada da nombre a una marca, al Palacio de Canedo, en el que recordó que plantó los viñedos para bautizar a un champán que "sin ninguna pretensión" quería ser el primero del Bierzo, el Xamprada. Le puso ese nombre "no por esnobismo, sino por no caer en lo cotidiano", aunque no ser champán ni cava hace que cueste encajarlo en el mercado. Con él se brindará en una navidad que se enciende desde el Palacio y que lo hace este año de la mano de la diseñadora de vestidos de novia, Silvia Ferández, a la que se le entregará el galardón de Castaña de Oro 2023 este jueves por crecer en un sector muy acotado y con la mirada puesta en las cosas made in Bierzo. Prada justificaba ese galardón, otorgado por unanimidad, en que Silvia Fernández "es un refente a nivel nacional y fuera. Lo que valoramos más es que alguien de aquí lo haga bien y lo extrapole fuera por el espejo que hace fuera del Bierzo".

Fernández encenderá las luces de un árbol especial, de botellas de Xamprada, unas 1.200 que abren las puertas al Palacio y a la navidad berciana con "una belleza y una plasticidad sobrecogedora", dice Prada. El empresario recordó que lleva 20 años siendo el protagonista de las navidades "en primera línea" y eso para él es un aplauso en sí mismo. El Xamprada cumple 32 años y ha recibido un galardón, por lo que sabrá mejor .

Macroparques: "Hemos dado visibilidad a un problema que está latente"

El empresario hizo balance de un año que le ha hecho remangarse, no en el plano empresarial, sino como defensor de una comarca a la que ama y a la que veía asestarle un golpe mortal por parte de las grandes empresas energéticas, con macroparques que se llevaban por delante lo más importante de la comarca, su tierra. Reconoce que se vio forzado a encabezar la lucha contra esos proyectos porque "en el Bierzo estamos un poco en plano y hay que levantarse, no para ponerse en contra de nadie, sino para defender nuestro territorio o al final nos comerán vivos". Prada quiso restarse protagonismo "porque un día saqué un manifiesto y la gente se fue sumando". Así hasta 60 agrupaciones que se unieron a su rechazo, y una manifestación multitudinaria para decir no a los macroproyectos que vayan en contra del territorio "hemos dado visibilidad a un problema que está latente", dijo "no queremos oponernos a nada ni a nadie pero sí defender nuestro territorio". Eso pese a que las palabras de la ministra de Transición, Teresa Ribera, no van del todo en esa sintonía "pero no hay que tenerlo en cuenta, porque ellos vienen a defender su política y nosotros estamos a defender lo nuestro. En ese enfrentamiento habrá algo verdadero para nosotros y ellos no sé si se saldrán con la suya pero saben que hay un rechazo o una estética de actuación que tenemos que defender para no perder la identidad que poseemos que es infinita".

Hacer marca, sin inventar nada

Prada inició su empresa en 1972  y se hizo marca, aunque no era consciente de ello "hice siempre lo que me apeteció, lo que me pareció bien. Siempre hice las cosas con mucha estética y con sentido de la ética. Siempre con ánimo de ir yo hacia adelante pero también los que están alrededor, pero no tuve que inventar nada". Asegura que ahora se le llama adelantado "pues no fui un adelantado, hice lo que me apetecía, pero siempre con la idea de hacer las cosas lo mejor posible y que fuera en beneficio del contexto general".

Sí recuerda que fue el primero que abrió franquicias en todo el país. Hasta 18 llegó a contar, desde Madrid a Vigo, Santander, Santiago, Salamanca, Valladolid...y todo sin ponerle nombre "no sabía de franquicias. Teníamos los productos y los vendíamos aquí pero no llegaba así que decidí salir a vender". Primero lo hizo con un coche "como los food truck esos" y después ya hacia otras ciudades "y me dijeron que eso se llamaban franquicias", pero era solo "poner lo que funcionaba bien en el Bierzo fuera". 

El Bierzo no siguió la rueda

Aunque sin reproches, Prada sí que tiene claro que él inició un camino en el que el Bierzo no le siguió "cada uno va por su lado", dice "no tuve seguimiento pero es lo que hay y no voy a lamentarme. Yo puse la pica ahí y el que la quiera seguir que lo haga". Sí reconoce que el Bierzo se conoce fuera hoy, y también Prada "pero eso no significa riqueza para nuestra región". Asegura que las cuentas son difíciles de hacer para una empresa como la suya, con 40 empleados "mantener la filosofía que tenemos a través del tiempo hace falta trabajar mucho y tener mucho personal. Eso es complicado, pero a pesar de eso lo mantenemos", dice con la contundencia de saber que lo suyo es seguir avanzando.

 

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