Ponferrada estrenará un nuevo sistema de mediación penal en el que la Policía Municipal asumirá un papel novedoso: agentes especializados intentarán ayudar a víctimas y denunciados a resolver determinados conflictos mediante el diálogo antes de que sea un juez quien dicte sentencia. El proyecto, presentado este martes en el Museo del Bierzo durante un encuentro con la sociedad civil, permitirá dar continuidad a un programa judicial que llevaba una década funcionando, aunque de una forma diferente, y que estaba a punto de desaparecer por falta de recursos.
El juez decano de Ponferrada, Óscar Hernáiz, anunció que el Juzgado de lo Penal comenzará a derivar a la unidad de mediación de la Policía Local aquellos procedimientos en los que esta vía resulte adecuada, excluyendo únicamente los casos de violencia de género. Según destacó, Ponferrada ofrecerá un servicio que "muy pocas ciudades de España" ponen a disposición de la ciudadanía y que cuenta con el respaldo de magistrados especializados en mediación del Tribunal Superior de Justicia y del Grupo Europeo de Magistrados por la Mediación.
Una alternativa al juicio tradicional
La mediación permitirá que dos partes enfrentadas puedan reunirse de forma confidencial, gratuita y voluntaria para intentar alcanzar un acuerdo con la ayuda de policías formados específicamente en esta materia. Es importante subrayar que el objetivo no es sustituir la labor judicial, sino ofrecer una herramienta diferente para resolver conflictos.
Hernáiz explicó que podrán derivarse asuntos como disputas entre vecinos, peleas entre jóvenes, conflictos familiares o delitos en los que exista una víctima y un investigado, siempre que la ley permita este procedimiento. "El juicio es una guerra y la mediación pone el foco en el encuentro con el otro", resumió el magistrado, quien subrayó el valor humano de un sistema que busca que las partes se escuchen, en sus propias palabras y no desde los abogados, antes de enfrentarse en una sala de vistas. El acuerdo que alcancen, en caso de producirse, será posteriormente homologado mediante una resolución judicial.
Este nuevo servicio de mediación comenzará a implantarse una vez se formalice el convenio de colaboración entre el Ayuntamiento y los Juzgados de Ponferrada. Las entrevistas podrían celebrarse tanto en dependencias judiciales como en la Jefatura de la Policía Municipal, aunque los detalles organizativos todavía están en fase de definición.

Para el juez decano, el objetivo va más allá de resolver unos pocos procedimientos. "Lo que pretendemos es instaurar una mentalidad diferente", aseguró, convencido de que Ponferrada puede convertirse en el germen de un modelo policial y judicial exportable a otras ciudades de Castilla y León y del resto de España.
Una policía centrada en el cuidado de las personas
La mediación constituye una de las principales novedades del modelo de policía comunitaria que la Policía Municipal de Ponferrada presentó oficialmente durante el acto.
El alcalde, Marco Morala, definió el proyecto como una transformación orientada al "cuidado de las personas", basada en la colaboración con juzgados, Fiscalía, Guardia Civil, Policía Nacional, Protección Civil, el Instituto de Medicina Legal y los distintos servicios municipales. El regidor señaló además que el modelo incorpora dos objetivos estratégicos: avanzar en la digitalización del cuerpo y reforzar progresivamente la plantilla para acercarse a las ratios recomendadas para una ciudad del tamaño de Ponferrada.
Por su parte, el intendente jefe, Arturo Pereira, explicó que la policía comunitaria pretende superar la imagen tradicional de un cuerpo dedicado exclusivamente a hacer cumplir la ley. A su juicio, la mayor parte del trabajo policial cotidiano está relacionado con la asistencia social y sanitaria.
Entre los programas que ya desarrolla la Policía Municipal citó el acompañamiento a personas con Alzheimer, la intervención en tentativas de suicidio, la colaboración con el Banco de Alimentos o la ayuda a ciudadanos que necesitan apoyo para realizar gestiones con otras administraciones. "La seguridad hoy también es física y emocional", afirmó.
Pereira defendió además que este nuevo modelo apuesta por una mayor transparencia para que los vecinos conozcan qué servicios presta realmente la Policía Local y puedan participar de forma más activa en la construcción de una ciudad segura.
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