Desde este martes los 68 agentes del cuerpo en la capital berciana podrán tirar los calderos en los que algunos inviernos recogían el agua que caía de las goteras en la antigua sede y estrenar las nuevas oficinas del remozado edificio en el Parque del Temple. Más de 670.000 euros se han invertido en las obras para trasladar a los policías locales de las actuales -e insuficientes y dañadas- dependencias que ocupan en la Calle Ancha a las nuevas.
Todavía faltan varios muebles y la instalación de los equipos informáticos, pero el edificio huele a pintura y a nuevo y es más adecuado para las necesidades de los agentes locales: desde unos despachos más amplios que los anteriores a unos calabozos apropiados. También aparcamiento y un punto de recarga para vehículos eléctricos.
La inauguración supuso un gran despliegue de responsables políticos y también de otros cuerpos y fuerzas de seguridad. Ramiro Ruiz Medrano, delegado del Gobierno en Castilla y León, fue la principal autoridad, mientras que el director de Protección Civil, Fernando Salguero, representó a la Junta.
El desembolso de la partida necesaria para estas las obras se ha repartido entre el gobierno municipal y el autonómico. El Ayuntamiento de Ponferrada ha aportado 370.000 euros de sus arcas y la Junta más de 300.000 que se han pagado a través del plan Dual de Formación y Empleo, ya que sus alumnos-trabajadores han sido los encargados de realizar las obras de reforma.
«Estos esfuerzos económicos siempre están bien empleados porque se trata de un servicio fundamental y básico para los ciudadanos de Ponferrada», aseguró Medrano. El delegado del Gobierno apuntó que las nuevas instalaciones mejorarán las condiciones de trabajo de los agentes para que Ponferrada siga siendo, dijo, «una ciudad segura», y frente a las últimas estadísticas del Ministerio del Interior, que han registrado un aumento del 9% en los delitos y faltas durante el pasado año 2014, Medrano confrontó los primeros datos del pasado mes de enero, en los que este índice disminuye. «Es verdad que ha habido una subida en 2014, pero también han bajado los delitos graves, como los delitos con violencia y los robos en domicilios. Estamos trabajando para seguir mejorando», manifestó.
A su vez el alcalde de Ponferrada, Samuel Folgueral, se mostró satisfecho por la apertura de estas nuevas instalaciones y por cumplir así con una demanda reiterada en los últimos años, pero no dejó de apuntar las necesidades que tiene el cuerpo en la capital berciana. «Hoy es un día de júbilo y estamos muy satisfechos. En estas instalaciones ya no hay goteras, ni tubos que recogen agua de las filtraciones, pero hay que decir que el número de agentes de la Policía Local de Ponferrada está por debajo de la media», recordó.
Según los ratios establecidos, debería haber 1,5 agentes por cada mil habitantes, por lo que Ponferrada tiene 35 agentes menos de lo que le correspondería. «Tenemos que garantizar los estándares mínimos para cumplir con el servicio», manifestó Folgueral.
«Son unas instalaciones a la altura del municipio que aspiramos a ser», remarcó después el regidor durante los discursos oficiales del acto. El primer edil también destacó la labor realizada por los agentes de la Policía Local como garantes de la seguridad durante la celebración del Mundial de Ciclismo.
El director de Protección Civil, por su parte, recordó la importancia de la Policía Local para el servicio de emergencias 112 de la Comunidad y se felicitó por la colaboración de la Junta en las obras de reforma de la nueva sede de la Policía Local. «Esta inauguración es importante para el sistema de protección ciudadana de Castilla y León y son unas instalaciones adecuadas y modernas para el desempeño del servicio de la Policía Local», manifestó Salguero.
Al acto de ayer acudieron representantes policiales como la comisaria jefe de la Policía Nacional, María Marcos; la nueva comisaria del cuerpo en Ponferrada, Estíbaliz Palma; representantes de la Guardia Civil y la Policía Local de León; así como personalidades del mundo judicial, como el juez decano, Enrique Agudo y el fiscal jefe, Jacinto Villalvilla.