"Bajé a la calle. Tenía muchísimo miedo". Así relata una vecina de Ponferrada el momento vivido durante la noche de este jueves, cuando se registró en el Bierzo un terremoto de 4.2 grados que alteró a toda la población. Y es que muchos no pudieron evitar pensar en los últimos grandes temblores registrados en el mundo, como los de Venezuela o Colombia, aunque, afortunadamente, el del Bierzo fue mucho más leve y no ha causado daños ni materiales ni personales, según confirma el Servicio de Emergencias 1-1-2 de Castilla y León.
A pesar de que no se han registrado daños, fue sido una noche de temor entre los vecinos, que a las 22.34 horas notaron ese temblor, que tuvo su epicentro en Benuza. La tierra tembló con una magnitud de 4,2, y se dejó sentir en puntos de Galicia y Asturias, dado que se registró a tan solo 10 kilómetros de profundidad.
"Se cayeron algunas cosas de la estantería". "Las copas de la vitrina comenzaron a vibrar", añaden otros ciudadanos de la capital berciana, aunque también hubo quien no se enteró. "Estaba dormida. Me desperté a media noche y empecé a leer mensajes en el móvil. No daba crédito", indica otra.
El Instituto Geográfico Nacional ha detectado más de 20 réplicas, hasta pasadas las 03.21 horas de la mañana, en diferentes puntos de la comarca, como Molinaseca, Priaranza, Borrenes y, de nuevo, Benuza, aunque con magnitudes mucho más pequeñas e imperceptibles.
El Centro de Emergencias 1-1-2 de Castillas y León recibió hasta 35 llamadas alertando del seísmo. Mientras la Policía Municipal de Ponferrada y los Bomberos realizaron labores de información y comprobación, aunque confirmaron que no se registró ningún tipo de daño,
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