Un evaporado inicia el último libro en el que deja sus recuerdos, reflexiones, nostalgias y divertimentos el autor ponferradino Manuel Ángel Morales Escudero. El término, de origen japonés —johatsu, los que desaparecen—, remite a un fenómeno casi ritual en algunos países asiáticos y conecta con ese tipo de personajes que siempre le han interesado: identidades contemporáneas que se desdibujan y que manejan un lenguaje distinto al que conocemos en este lado europeo.
No es un territorio nuevo para Morales. En anteriores libros —este es su cuarto volumen de cuentos— ya se había detenido en esas personas que no salen de casa, que hacen de la soledad su forma de vida. Ahora, en Johatsu y otros cuentos, publicado en la colección Mexuar de la editorial Nazarí, da un paso más con una intención clara: aplicar la libertad a la escritura.
Sin tabúes, sin velos y con la metáfora como herramienta principal, el autor da la vuelta a la realidad para buscar lo que permanece oculto. “Siempre me ha interesado buscar esa segunda piel, la que no se ve”, reconoce. Y ahí aparecen sus personajes: solitarios, en tránsito, enfrentados a una huida o a un cambio que, muchas veces, no es más que un espejismo. “Dejarlo todo, huir”, como una aspiración compartida, aunque —advierte— “es una utopía pensar que la realidad que imaginas puede ser mejor”.
Esa libertad también se traslada a los escenarios. Morales viaja de Finlandia o Nueva York a Ponferrada o Salientes sin esfuerzo, integrando espacios tan dispares como las montañas del Rif o paisajes urbanos en los que el entorno se convierte en parte esencial del relato. En ellos se cuelan también sus propios recuerdos de infancia, la guerra —uno de sus temas recurrentes— o incluso una cierta distopía berciana que apunta a la desaparición, a lo que se pierde o se deja atrás.
El libro reúne más de cuarenta cuentos escritos en distintas etapas, que ahora el autor ha querido recuperar con un objetivo sencillo: “cerrar un capítulo”. Muchos nacieron sin una intención concreta, incluso como ejercicio personal o entretenimiento, pero juntos conforman un mosaico coherente que refleja su manera de entender la literatura: como un espacio de libertad absoluta, tanto en la forma como en el fondo.
Cada relato tiene su propia identidad y, en muchos casos, queda abierto a la interpretación, dejando al lector completar ese círculo que Morales apenas insinúa. Son, en conjunto, pequeñas piezas que funcionan como cápsulas, retazos de un todo que encuentra unidad en la mirada del autor.
Catedrático de secundaria, crítico literario y una figura activa en el ámbito nacional e internacional —vocal de la Asociación Española de Críticos Literarios y secretario de la Asociación Internacional—, Morales Escudero ha desarrollado una trayectoria que combina narrativa, poesía y ensayo, con títulos como Hikikomori, El toque de las ánimas y otros relatos o Mi vida en el búnker. Reconocido con premios como el Galtellì Literary Prize o el María Eloísa García Lorca de poesía, mantiene una voz propia dentro de la literatura contemporánea.
Johatsu y otros cuentos es, en el fondo, eso que no se ve, el envés de la vida contenido en historias que buscan emerger, separarse de la realidad o mirarla desde otro ángulo. Y responde, como resume el propio autor, “mi necesidad de escribir”.
El libro se presentará el 20 de abril en la Feria del Libro de Ponferrada, donde Morales compartirá con los lectores esta colección de relatos que confirman, una vez más, su apuesta por una escritura sin límites.