El Ayuntamiento de Peranzanes baraja seriamente solicitar formalmente la declaración de desastre natural o zona catastrófica para el Valle de Fornela tras los desperfectos sufridos por la "dana" producida en la últimas tormentas, que se llevó el acceso a Faro y causo tremendos daños naturales en el río Cúa, que aún se está intentando recuperar. Así lo ha avanzado su alcaldesa, Henar García, al describir el desolador panorama que ha dejado ese episodio. "Estamos manteniendo contactos con distintas administraciones para ver cómo podemos recuperarnos de este desastre, que va a ser imposible por nuestros propios medios", lamentó la regidora, quien alertó del riesgo existente: "Si se diera otro episodio como este volveríamos a la misma situación, porque hay más puentes afectados".
En la actualidad, los esfuerzos más urgentes se centran en la retirada de "toneladas de madera" y troncos acumulados que taponan el río, afectando a una franja de hasta 20 metros por encima del curso del agua. Para revertir esta situación, el consistorio ya ha solicitado maquinaria a la Confederación Hidrográfica Miño Sil y confía plenamente en el auxilio de la Diputación de León.
García ha pedido "paciencia" a los vecinos y visitantes, explicando que actualmente existe un carril habilitado con total seguridad para atender cualquier urgencia. No obstante, las consecuencias del temporal obligarán a tomar medidas excepcionales como, en las tradicionales danzas folclóricas de agosto no podrán tener este año un acceso completamente abierto, por lo que el Ayuntamiento regulará el tráfico mediante semáforos para garantizar la seguridad vial.