Esta obra se engloba dentro de un programa cuyo objetivo es que que en 2022 todo el alumbrado público del municipio disponga de luminaria de este tipo.
La fase I se acometió en el año 2017 y supuso una inversión de más de 40.000 euros. Después de su ejecución, reconoce el alcalde, Roberto Fernández, la factura anual de alumbrado público se redujo en casi 15.000 euros y espera que, una vez finalizada esta segunda fase, el ahorro suponga otros 15.000 euros. “Con todo ello reduciremos nuestra factura eléctrica un 50 %, ese era nuestro objetivo cuando se diseñó este plan puesto que el coste energético es uno de los capítulos más elevados de gasto”, explica.
En este caso, la actuación se ha llevado en las localidades de Susañe, Matalavilla, Valseco y Salientes.
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