La OCU denuncia a una empresa de dos jóvenes bercianos por incumplir las normas de consumo

La marca de ropa nacida hace 4 años en Ponferrada, Sharker Brand, que alcanzó miles de seguidores gracias a una innovadora estrategia de marketing, ha registrado casi 160 incidencias en el último año, pero asegura que ya ha solucionado el problema

17/07/2026
 Actualizado a 17/07/2026
Algunas de las prendas que vende la firma.
Algunas de las prendas que vende la firma.

La marca de ropa nacida en Ponferrada, Sharker Brand, que alcanzó miles de seguidores gracias a una innovadora estrategia de marketing, afronta ahora una denuncia de la Organización de Consumidores y Usuarios por presuntos incumplimientos de la normativa de consumo.

Hace apenas cuatro años, Sharker Brand era el ejemplo de cómo una idea de marketing podía convertir a una pequeña empresa berciana en un fenómeno nacional. Hoy, aquella marca que revolucionó Instagram con una campaña en la que prometía vender todas sus prendas por un euro si alcanzaba un determinado número de seguidores se enfrenta a un escenario muy distinto: una denuncia de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) por supuestos incumplimientos de la normativa de consumo y comercio electrónico.

La organización ha denunciado a Sharker Clothes S.L., empresa con sede en Castilla y León y responsable de la tienda online Sharkerbrand.com, ante la Dirección General de Comercio y Consumo de la Junta por considerar que vulnera diversos derechos de los consumidores. Paralelamente, también ha trasladado el caso a la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial por presuntas deficiencias en la información obligatoria que debe ofrecer la página web.

Sharker Brand nació en 2021 de la mano de los jóvenes ponferradinos Raúl Buelta y Carolina Fernandes, que apostaron por crear una firma de ropa dirigida principalmente al público joven y apoyada casi exclusivamente en las redes sociales.

El gran salto llegó en enero de 2022 con una campaña que se hizo viral. La empresa anunció que vendería todas las prendas de su catálogo por un euro si alcanzaba los 50.000 seguidores en Instagram antes del Día de Reyes. La respuesta superó cualquier previsión: en apenas unos días duplicó ese objetivo y la marca pasó de ser prácticamente desconocida a reunir una comunidad de más de 100.000 seguidores.

Aquella acción convirtió a Sharker en un caso de éxito de marketing digital y permitió a la empresa aumentar notablemente su notoriedad y volumen de ventas.

159 incidencias relacionadas con compras en el último año

Sin embargo, esa expansión ha venido acompañada de un creciente número de reclamaciones por parte de clientes.

Según la OCU, durante el último año se han registrado 159 incidencias relacionadas con compras realizadas en la web de la empresa. La mayoría de ellas hacen referencia, según la organización, a pedidos que no llegaron a entregarse o a reembolsos que los consumidores no habrían recibido tras cancelar sus compras al incumplirse los plazos legales de entrega.

La organización sostiene que ninguno de esos expedientes obtuvo respuesta satisfactoria por parte de la empresa, circunstancia que, a su juicio, evidencia un patrón de desatención al consumidor.

La denuncia va más allá de la gestión de los pedidos. La OCU considera que la página web incumple varios aspectos del Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, al no informar adecuadamente sobre cuestiones esenciales como los plazos de entrega, las condiciones de compra, el derecho de desistimiento o las garantías aplicables.

Asimismo, sostiene que la empresa tampoco facilitaría toda la información exigida por la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico, al no incluir determinados datos identificativos ni ofrecer canales de contacto suficientemente accesibles para los consumidores.

Por todo ello, la organización solicita que la Junta de Castilla y León abra un procedimiento de inspección y, si procede, imponga las correspondientes sanciones.

Por el momento, la denuncia presentada por la OCU constituye el inicio de un procedimiento administrativo y no implica la existencia de una resolución que determine la comisión de infracciones por parte de la empresa.

La organización ha anunciado que continuará realizando un seguimiento del caso y ofreciendo asesoramiento a los consumidores afectados mientras las administraciones competentes analizan la documentación presentada.

"La logística nos la jugó"

El director ejecutivo de la empresa, Raúl Buelta, reconoce que durante el pasado año la compañía atravesó una situación complicada derivada de la gestión del operador logístico con el que trabajaban.

Según explica, el almacenamiento y la preparación de pedidos estaban completamente externalizados y comenzaron a producirse pérdidas de paquetes, errores en la organización de la mercancía y problemas en la gestión del stock. "Cuando nos quisimos dar cuenta había muchos envíos pendientes", asegura. Ante esa situación, la empresa decidió romper con el proveedor logístico y asumir directamente toda la operativa.

Como respuesta a esa crisis, Sharker puso en marcha un almacén propio en El Bierzo, desde donde gestiona actualmente toda la preparación y envío de los pedidos. Según Buelta, ese cambio ha permitido recuperar la normalidad en el servicio.

El empresario asegura que desde la apertura de estas nuevas instalaciones la empresa ha entregado más de 2.000 pedidos en 24 horas y trabaja para resolver las incidencias que afectaron a los clientes durante la etapa anterior. Además, afirma mantener conversaciones con la OCU para explicar el origen de los problemas y las medidas adoptadas.

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