“Era el momento personal de arriesgar y dar este salto. Y hacerlo en El Bierzo, porque es casa, es cercanía”. Con esa convicción, el fisioterapeuta y osteópata Jonathan Sobredo ha abierto en Ponferrada la clínica que lleva su apellido, un proyecto que es mucho más que un negocio: es la apuesta por sus raíces y la materialización de un sueño largamente trabajado.
Natural de Villadepalos, Sobredo inició su formación en Salamanca y la amplió en Madrid, donde compaginó estudio y trabajo. Ahora, tras casi una década cultivando el aprendizaje y la experiencia en el sector, ha decidido desarrollar su propio proyecto profesional. “Quería hacer comarca desde lo que sé hacer”, resume.
Su nueva clínica, ubicada en la calle Monasterio de Carracedo, cerca del campus, nace con la intención de ofrecer un abordaje especializado en osteopatía y fisioterapia invasiva, una técnica que emplea agujas —con o sin corriente— aplicadas directamente en el foco de la lesión, aumentando la precisión y la eficacia del tratamiento.
Más que diferenciarse por el aparataje, Sobredo insiste en que su objetivo es aportar conocimiento, rigor y cercanía. “No se trata de traer aparatos estrella, sino de marcar metas reales, retarme y trabajar cada día para poder alcanzarlas”, explica.
El proyecto ha requerido casi un año de reformas en un local que destaca por su amplitud, su estética cuidada y el aprovechamiento funcional del espacio. Cada detalle, reconoce, tiene algo de personal. “Le he puesto mucho cariño, porque era un sueño que llevaba tiempo construyendo”.
Al trabajo de fisioterapia ha querido unir el pilates, una doctrina relacionada con la prevención y el mantenimiento postural para cerrar el círculo de la recuperación y del bienestar diario.
Emprender no ha sido sencillo. “Ha sido un proceso exigente, con esfuerzo y con muchas dudas”, admite. Pero la satisfacción de haber dado el paso compensa el vértigo inicial. Ahora, su reto es trasladar esa misma dedicación a cada paciente.

