Ocho niños procedentes de otrois tantos centros educativos de Ponferrada han participado en el Consejo de la Infancia anual, un pleno simbólico en el que han expuesto ante representantes municipales los principales problemas que detectan en la ciudad.
Los escolares, pertenecientes a los colegios de Flores del Sil, Compostilla, San José Obrero, Navaliegos, Peñalba, La Inmaculada, La Asunción y Bergidum, han llevado al "salón de sesiones" en la Casa de la Cultura cuestiones relacionadas con el estado de las aceras, la limpieza urbana y el mantenimiento de los parques, preocupaciones que, según señaló el regidor, Marco Morala, siguen presentes respecto a años anteriores.
El alcalde de Ponferrada y la concejala de Bienestar Social y Familia, Alexandra Rivas, presidieron este encuentro, que el regidor calificó como una cita “imprescindible” para ejercer la escucha activa desde la política, también hacia los más jóvenes.
Un año de trabajo para hacer oír su voz
Las propuestas presentadas son el resultado de un año de trabajo, con reuniones mensuales en las que los participantes han analizado su entorno y elaborado sus iniciativas. “Se toma nota”, aseguró Morala, quien subrayó que algunas de estas demandas ya han motivado actuaciones municipales.
“Ponferrada es un proyecto común en el que nadie sobra. Ellos son el futuro que se construye desde el presente”, destacó el alcalde, aunque reconoció que no todas las intervenciones solicitadas, como la reparación de aceras, han podido llevarse a cabo debido a las condiciones meteorológicas de los últimos meses. “Estamos en ello y trasladamos todo lo que nos cuentan a las concejalías correspondientes”, añadió.
Durante su intervención, Morala también hizo referencia a los daños causados por la última riada en el paseo del río, donde se había habilitado recientemente una zona de ocio. Según explicó, ya se ha elaborado una memoria para su reparación y se buscará financiación en otras administraciones.
El gerente de Servicios Sociales, Juan Antonio Orozo, también participó en el encuentro y destacó la “espontaneidad y realidad” de las intervenciones de los menores, que, según señaló, aportan una visión de la ciudad que a veces pasa desapercibida para los responsables políticos.