Las Navidades pasan de largo por La Rosaleda sin dejar impacto económico en sus negocios

Los colectivos vecinales del barrio ponferradino denuncian que, tal y como habían advertido, la falta de actividades planificadas en sus calles provocó un escaso movimiento más allá del casco antiguo

11/01/2026
 Actualizado a 11/01/2026
Imagen de la céntrica avenida del barrio de la Rosaleda, llamada bulevar ‘Juan Carlos I Rey de España’. | D.M.
Imagen de la céntrica avenida del barrio de la Rosaleda, llamada bulevar ‘Juan Carlos I Rey de España’. | D.M.

Las Navidades han pasado sin dejar apenas impacto económico en los negocios del barrio ponferradino de La Rosaleda. Mientras las zonas céntricas de la ciudad sí registraban una elevada afluencia de público gracias a la programación navideña, los bares y restaurantes de este barrio no han notado el impulso que suelen traer estas fechas, una situación que los vecinos atribuyen a la ausencia total de actividades en la zona, como ya habían advertido antes de las fiestas.

Así lo denuncian la Plataforma del Barrio de la Rosaleda y la Asociación Vecinal. El representante de la Plataforma Sergio Prieto insiste en que el problema no ha sido la falta de público en Ponferrada, sino su concentración en determinados espacios. «Yo me alegro de que la programación navideña mueva gente porque la zona alta tiene un encanto extraordinario y merece que se explote como se está haciendo», señala. Sin embargo, lamenta que ese movimiento no haya tenido reflejo alguno en un barrio que considera «la zona más nueva y emergente de Ponferrada». «En La Rosaleda no se ha hecho nada, pero nada de nada. Esto no lo digo yo, lo dice el propio programa de las fiestas, solo hay que leerlo. No hemos tenido ninguna actividad», afirma.

"Lo que no ha habido ha sido equilibrio: una zona a reventar y otras vacías"

La consecuencia directa, según señala, ha sido un periodo navideño sin beneficios para el sector hostelero y comercial del barrio. «La hostelería de La Rosaleda no se ha beneficiado de nada en esta Navidad», asegura Prieto, quien apunta que el único movimiento pudo producirse de manera muy puntual: «A ver si alguno de los vecinos, cuando retornaba de la zona alta para su casa, paró a tomarse algo, porque ese será el retorno que han tenido». Responde así al balance compartido por el concejal de Fiestas, Carlos Cortina, quien aseguró que las actividades planificadas para la ciudad retornan «en beneficio de todos».

Desde los colectivos vecinales subrayan que su crítica no pretende cuestionar la programación en sí, sino reclamar un reparto más equilibrado de las actividades. «Yo he estado en la zona alta durante la Navidad y he visto una afluencia de gente brutal», reconoce Prieto, pero «lo que no ha habido ha sido equilibrio: una zona a reventar y otras vacías».

Tanto la Plataforma del Barrio de la Rosaleda como la Asociación Vecinal consideran que la ciudad tiene margen suficiente para extender la programación festiva a más barrios y favorecer así un reparto más equitativo del impacto económico. «Aquí puede haber para todos», concluye Prieto, con la esperanza de que en futuras Navidades la dinamización llegue también a La Rosaleda y permita que su hostelería y comercio se beneficien de unas fechas clave para el sector.

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