El concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Ponferrada, Roberto Mendo, ha indicado que ya han tenido lugar las primeras reuniones en las que se ha planteado cómo serán los primeros trabajos a los que se destinarán los 250.000 euros de ayudas de emergencia procedentes del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente.
Es el mismo procedimiento que se ha seguido en los montes afectados por el macroincendio de Fabero del pasado mes de septiembre. Desde la carretera de acceso desde Fabero al valle de Fornela se pueden ver las franjas de paja extendidas a lo largo de varios kilómetros por zonas altas de algunos de los montes.
Con esta técnica del ‘mulching’, que extiende materia orgánica e inorgánica sobre el suelo, se consiguen acolchamiento del terreno que consigue retener la humedad en la tierra y crear humus que fijará suelo vegetal para ir regenerando el monte.
Después vendría otra segunda fase ya más adelante, que consistirá en la reforestación propiamente dicha con árboles autóctonos como castaños, roble y encinas, como se hará también en los montes de Fabero.
La alcaldesa de Fabero, Mari Paz Martínez Ramón, expresó que en el caso de su municipio y los colindantes, la primera fase de las obras de emergencias, en las que se invirtieron 500.000 euros, está ya ejecutada.
La empresa Tragsa, encargada de los trabajos, contrató para ello a ocho personas de los municipios de Fabero, Páramo del Sil y Peranzanes.
Además de las tareas de estabilización del suelo, se han realizado también los trabajos en la captación del agua, con la construcción de una nueva balsa, un pozo para la localidad de Bárcena de la Abadía y los filtros de arena.
Queda pendiente la informatización de la planta depuradora de aguas potables y el resultado de los análisis sanitarios del agua del depósito, para poder dar el visto bueno al consumo del agua de los grifos en Fabero. Y es que, de momento, hasta que se confirmen las garantías al cien por cien, el Ayuntamiento mantiene la recomendación a los vecinos de no consumir el agua.
En el caso del área de La Tebaida, el concejal de Medio Ambiente de Ponferrada explica que durante los próximos días «debemos estar muy pendientes»por la previsión de tormentas para evitar que los arrastres de ceniza puedan llegar hasta la captación.
Durante el pasado fin de semana, hubo horas en las que se tuvo que puentear el agua turbia para evitar que entrara en la depuradora, y será necesario hacerlo de nuevo si vienen precipitaciones fuertes.
En cualquier caso, Mendo apunta que no habrá problemas de cara al consumo, porque si fuera necesario cortar el suministro desde la captación por unas horas, podríarecurrirse a la captación del pantano de Bárcena y al agua suministrada por la Mancomunidad de Municipios de Ponferrada.
En Manzanedo de Valdueza
En la pequeña localidad de Manzanedo de Valduezase siguen realizando análisis para comprobar la potabilidad del agua, tras la alerta la pasada semana de un alto nivel de arsénico en el fluído. Esta contaminación no se debe a las consecuencias del fuego, sino la persistente sequía, queha elevado los niveles habituales de este metal pesado en las aguas, que hacen recomendable suspender el consumo para beber o cocinar hasta recuperar los niveles habituales.
El Ayuntamiento ya inició la semana pasada el reparto de agua embotellada a los vecinosmientras las analíticas no muestren una rebaja en los niveles.