Las maquetas digitales elaboradas por estudiantes de los cinco institutos de Ponferrada podrían convertirse en el embrión de una futura “Ponferrada en miniatura”. Esa es una de las posibilidades que deja sobre la mesa el proyecto educativo y tecnológico “Menuda Ciudad”, cuya clausura presidió el alcalde, Marco Morala, tras un curso de trabajo del Fab Lab en el que el alumnado ha recreado algunos de los espacios más emblemáticos del municipio utilizando herramientas de fabricación digital.
El regidor calificó la experiencia de "éxito absoluto" y destacó el valor de una iniciativa que combina educación, tecnología y conocimiento del patrimonio local. Según señaló, apostar por este tipo de proyectos supone avanzar hacia el modelo de ciudad que Ponferrada quiere construir en el futuro, ligada a la tecnología.
Durante el acto final se presentaron las maquetas desarrolladas por los centros educativos gracias al apoyo técnico del Fab Lab. Las piezas, realizadas mediante tecnologías de diseño y fabricación digital, reproducen diferentes rincones representativos de la capital berciana y podrían integrarse en un conjunto expositivo que mostrara una versión reducida de la ciudad.
Morala destacó que el verdadero valor de la iniciativa no reside únicamente en el resultado final, sino en todo el proceso de aprendizaje que hay detrás. “Ir de la mano de la tecnología y la educación es apostar por el nuevo futuro de Ponferrada”, afirmó, al tiempo que animó a dar continuidad a un programa que, en su opinión, está dando resultados muy positivos.
El alcalde también puso en valor la dimensión nacional del proyecto, que permite compartir experiencias con otros territorios y establecer redes de colaboración en torno a la innovación educativa. “Nos permite compartir experiencias y transferencia de conocimiento con otras ciudades”, señaló.

La iniciativa cuenta con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) y nace con vocación experimental. Así lo explicó el director del Fab Lab de Badalona, Alejandro Aliaga, quien recordó que el proyecto pretende trasladar a otros territorios una experiencia que lleva desarrollándose con éxito desde hace cinco años en la ciudad catalana.
Ponferrada ha sido una de las tres ciudades seleccionadas para participar en esta fase piloto junto a Madrid y Cáceres, con el objetivo de comprobar cómo este modelo educativo puede adaptarse a diferentes entornos.
A través de esta propuesta, los estudiantes no solo han conocido mejor su ciudad, sino que también han desarrollado competencias vinculadas al diseño digital, la fabricación tecnológica, la ciencia y la creatividad artística, convirtiendo el patrimonio local en una herramienta de aprendizaje e innovación.