El Mago Chalupa, el embajador plenipotenciario de los Reyes Magos en El Bierzo, ya ha llegado de Oriente, adelantándose a los monarcas para recibir las llaves mágicas de la ciudad, que custodia el alcalde, Marco Morala, a lo largo de todo el año en la Casa Consistorial.
Tras un viaje que reconocía que no había sido fácil, el mago con tintes mineros agradecía que toda la ciudad se rindiera a sus pies para recibirle con la ilusión de siempre, en la primera cabalgata que se organiza para él, antes de que salga con los Reyes Magos.
En su mochila, las cartas de los miles de bercianos que esperan cumplir sus deseos el 6 de enero, cuando vean los regalos que han pedido bajo el árbol. Y en su cabeza, el resumen de un año en el que “los niños se han portado requetebien”, reconocía el mago a las puertas del Consistorio.
El Mago Chalupa, casi sin dormir, tiene ahora una tarea dura: la de ayudar a los Reyes Magos con su reparto de regalos en cuanto sus camellos toquen la comarca.
