De hecho, Valentín reconocía su añoranza por la tierra, un Bierzo del que se tuvo que ir, como muchos otros, en su caso por el deporte.
“Aquí podréis disfrutar y empaparos de nuestra diversidad natural y humana”, invitó, desgranandotodos los recursos bercianos, incluso los culinarios. “Yo particularmente me declaro forofa del botillo. Que es lo que me da fuerza en mis competiciones”, explicó la pregonera. En su discurso quiso resaltar también que, entre lo que hay que ver en el Bierzo está una escultura suya en su pueblo, Camponaraya “de la cual estoy tremendamente agradecida”.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.