Aquella fiebre del oro fue sustituida por la del carbón. Este mineral de origen vivo, procedente de la degradación de restos vegetales, no está pasando por su mejor momento. Tras ser el motivo de la creación y aumento de población en muchos pueblos bercianos, de la construcción de escuelas y hospitales, y de la puesta en marcha de otras industrias, como la térmica, el carbón vive sus años de declive sin que haya otro recurso que lo sustituya.
Con el negro mineral cada vez más olvidado y muchas explotaciones cerradas o con sus plantillas en expedientes de regulación de empleo, además de a la espera de una solución que todavía no se vislumbra, algunos proyectos han vuelto la vista a otras posibilidades que existen en las entrañas del Bierzo.
El último es el de la empresa de origen chino Ocean Resources, que plantea volver a abrir una explotación en Sobrado cerrada en los años 80, y de la que se extrajo plomo, zinc y plata. Los ingenieros de la compañía hace unas semanas que completaron los estudios preliminares en la zona y ahora están a la espera de que la consejería de Industria de la Junta realice la transmisión de los derechos mineros de esta explotación, para que puedan a comenzar las prospecciones.«Pedimos a la Junta que agilice los trámites y que tome interés en el tema, porque hay empleos que están en juego», dice el alcalde de Sobrado, Tino Valle. Ocean Resources ha cerrado ya con los antiguos propietarios de la explotación la adquisición del 80% de los derechos de la misma, mientras que el 20% será para la empresa española Proyectos de Construcciones y Restauraciones. Desde el Ayuntamiento de Sobrado se pedirá además una reunión con responsables de la Junta para presentarle el proyecto. «Incluso con Herrera», avanza Valle.«Lo importante es que se agilice la transmisión, que no se les pongan trabas», enfatiza el regidor.Wólfram, el metal de la guerraLa novela El año del wólfram, de Raúl Guerra Garrido, sigue siendo el mejor texto para pulsar la ansiedad por la búsqueda de ese mineral que codiciaban tanto los estadounidenses como los alemanes durante la II Guerra Mundial, ya que el wolframio o tugsteno era fundamental en la fabricación de armas. Años después, también la Guerra de Corea supuso un tirón de la demanda tan importante que se extraían del Bierzo unas seis toneladas mensuales de mineral para exportar a EEUU.Este metal era básico para la guerra,y su escasez hacía que sus precios fueran elevados, así que merecía la pena arriesgarse a meterse en la tierra para ir a buscarlo. Su explotación en el Bierzo ha dejado poblados tan singulares como el de la antigua mina de wólfram en la Peña del Seo, en la localidad de Cadafresnas, perteneciente a Corullón. El poblado, cerrado en 1958, se quiere ahora incorporar a una Ruta Turística europea sobre explotaciones de este tipo.La propuesta, defendida como Proposición No de Ley la pasada primavera por la diputada berciana Luisa González Santín, consiguió el consenso de todos los grupos en la comisión de Cultura del Congreso de los Diputados. Si finalmente es aprobada se sumaría al proyecto que está impulsando el Instituto Superior de Ciencias Empresariales y Turismo de Portugal para las minas de wólfram portuguesas y la creación de una ruta para descubrir sus restos de ‘arqueología industrial’. 
En esa zona, la empresa Sierra Mining Company lleva tres años realizando sondeos. A principios de este año se estaban haciendo prospecciones en la boca de la mina. Su objetivo es descubrir qué cantidad de wólfram existe todavía y valorar la solicitud de una licencia de explotación, que todavía no se ha realizado. De momento, según confirman fuentes de la compañía, ya se llevan invertidos en estos estudios previos unos tres millones de euros.
«Éste es nuestro tercer año de investigación y se harán más sondeos. Pero una mina no se abre de un día para otro. Calculamos un horizonte de unos siete u ocho años para llegar a un estudio que nos permita saber si va a ser rentable la explotación. Después vienen los estudios de viabilidad y de ingeniería, y el horizonte final podría estar en catorce o quince años», explican fuentes de la compañía minera, que tiene una pequeña sede en la localidad de Villafranca del Bierzo.
La pizarra ‘mantiene el tipo’
Mientras las explotaciones mineras siguen sin levantar cabeza, al menos se mantienen las pizarreras. Pero el sector sigue sufriendo la crisis de la construcción y la dura competencia de otros países. Desde la Asociación de Pizarreras de Castilla y León, Apical, se apuntaba este verano a una estabilización de las plantillas en las canteras, aunque las cifras de ventas siguen sufriendo altibajos, por lo que tampoco echaban cohetes sobre su recuperación.
El mercado nacional sigue absorbiendo sólo un 7% de la producción de pizarra, y en los primeros meses de este año, según datos de Apical, las exportaciones cayeron más de un 6%.
Además de las canteras de pizarra, también muchas explotaciones de áridos y piedra natural se han visto afectadas por la crisis. Aun así, todavía existen empresas pizarreras importantesque logran mantenerse en los tajos. Es el caso de la berciana Cupa, que exporta el 98% de su producción.
La pizarra es así, por ahora y a pesar de la crisis de la construcción, el sector más estable dentro de las actividades extractivas mineras del Bierzo, porque el oro de Las Médulas no llega ya ni para un anillo, mientras el carbón sigue buscando un horizonte.