La Universidad de la Experiencia o proyecto educativo para mayores es mucho más que formación. Según su director en Ponferrada, Manuel Cuenya «es un programa estupendo, porque le permite a la gente mayor (a partir de 55 años o desde los 50 en caso de no cubrirse las matrículas ofertadas para primer curso, que son un total de 75) no sólo formarse en el ámbito general de la cultura, con diversas materias, tanto obligatorias, según los tres cursos existentes, y optativassino la posibilidad de conocer y relacionarse con otras personas». Es ese intercambio vital el que le da un plus a unos estudios que el año pasado cursaron en Ponferrada 206 alumnos en los tres cursos que se ofertan y que este año también esperan superar los 200 –la matrícula aún está abierta hasta el 5 de octubre-.
El grueso de esa cifra lo aporta el centenar de alumnos diplomados que se reenganchan al programa «algo que podemos interpretar como que les entusiasma y por eso vuelven». Cuarenta alumnos serán los que comiencen el programa peculiar porque se amolda al alumno «es flexible, no se requieren de estudios previos, ni tampoco se exige asistencia obligatoria. Ni siquiera tienen que rendir exámenes, lo cual es un alivio para los mayores, que no tienen que enfrentarse a esas duras pruebas, que tanta ansiedad generan. Todas son facilidades, con el fin de que se sientan a gusto», explica Cuenya. La formación, finalmente «es bastante libre» y eso conquista al alumno, que se mueve respondiendo a sus curiosidades y añade a la formación actividades extra, como teatro o coro, que conforman una pata importante de su éxito.
En la Universidad de la Experiencia de Ponferrada se dan cita mayores con perfiles formativos muy distintos, desde alumnos que no pudieron estudiar en sus tiempos jóvenes hasta personas con profesiones relevantes que alcanzan la jubilación y quieren seguir manteniendo su mente activa, incluso como terapia. Una espina que Cuenya tiene clavada es que el programa no cuenta con alumnos de fuera de Ponferrada, cuando su intención es llegar a toda la comarca, por eso pide a alumnos de otras zonas que se acerquen a conocerlo.
Su fin formativo se suma a la ayuda que proporciona como terapia «para combatir los bajos estados anímicos, la depresión... a la vez que el programa ayuda a los estudiantes a salir literalmente de sus casas, a relacionarse con otros compañeros».
El programa cuenta con materias obligatorias en cada curso -en primero Psicología e Historia, en segundo Ciencia y Tecnología y Arte y en tercero Literatura y Derecho. Se imparten tres itinerarios, que este año contarán con 45 horas cada uno, cinco más que el curso pasado, que eran 40 horas. Los itinerarios son: Camino de Santiago, Las ciencias ante los desafíos emergentes, y Grandes obras, grandes autores.
A esa formación se suman semanas temáticas como la que habrá de arte o música y la de cine «antes de las vacaciones de Navidad dedicaremos una semana al cine, en concreto al de Buñuel, Berlanga y Juan Antonio Bardem, con proyecciones y análisis de películas. Y antes de finalizar el curso, ya en el mes de mayo de 2019, haremos una semana cultural, con la impartición de conferencias de gente de la cultura: música, periodismo...», explica Cuenya. Por eso espera que el programa siga dilatando el número de alumnos para consolidar un espacio en el que los mayores nunca dejen de aprender.
El curso 2018-2019 comenzará el próximo 8 de octubre.
La universidad donde la experiencia es un grado
Doscientos alumnos volverán a llenar las aulas del proyecto formativo para mayores en Ponferrada este curso, que se abre el 8 de octubre
28/09/2018
Actualizado a
18/09/2019
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