En ese sentido, la construcción de la planta supondría la creación de 20 empleos directos durante cerca de un año, con una repercusión indirecta que “ayudará a reactivar la economía de la zona”, explicó el director de marketing de Isemaren, Guillermo Agulló. Una vez terminen las obras, la supervisión y el mantenimiento de la planta también crearán “empleos de larga duración”, ya que la infraestructura tiene una vida estimada de 30 años de funcionamiento.
La construcción de esta planta solar, con una potencia prevista de 32 MW, tendrá lugar en el mismo municipio en el que el próximo 30 de junio cesará su actividad la térmica de Compostilla II aunque su desarrollo no guarda relación con el desmantelamiento de la central y se lleva a cabo con capital enteramente privado.
En ese sentido, el proyecto dela planta fotovoltaica berciana forma parte de una operación con la que el grupo inversor busca desarrollar ocho huertos solares de este tipo, con una potencia combinada de 550 MW, en España, Italia y Portugal. Las otras cuatro instalaciones en suelo español se situarán en Fraga (Huesca), Inca (Mallorca), Granadilla de Abona y Arona (Tenerife). Todos ellos cuentan ya con un informe de viabilidad de acceso de Red Eléctrica Española y suman un total de 203 MW de potencia.
Además, la empresa también prevé desarrollar una planta fotovoltaica de 300 MW en Portugal y otras dos instalaciones en Italia, con una potencia combinada de 55 MW. En total, el objetivo marcado por Tayan es invertir 500 millones de euros en España, Portugal e Italia durante los próximos años.
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