Suárez-Quiñones ve en el oro verde el futuro para la comarca, en la que se concentran 275.000 hectáreas de superficie forestal, un 20% en propiedad de particulares y un 80 % masa forestal pública. Sí asegura que la productividad que se está sacando de ese gran potencial en estos momentos es nula y debe crecer, no solo como madera o biomasa, sino estudiando nuevas ideas como productos para embalaje por ejemplo. El Bierzo contiene más del 5% de toda la superficie forestal de Castilla y León, pero el consejero lamenta que los únicos que lo hagan aprovechado sean los incendiarios.
Desde el año 2000 a 2017 se han perdido bajo las llamas, según aseguró unas 60.000 hectáreas en el Bierzo, una oportunidad perdida que espera que pueda cambiar el rumbo para estudiar caminos “hacia la transformación, puesta en valor y comercialización”, del sector. Incluye además la lucha contra los incendios. De hecho, el día 11, en la delegación territorial de León de la Junta espera presentar la primera fase del dispositivo de vigilancia antiincendios con la colocación de cámaras en el Bierzo “será un recurso más, junto con el convenio con Defensa para que el avión no tripulado siga vigilando, intentaremos que se disminuyan los incendios provocados”, dijo.
Para Suárez-Quiñones este Hub es un punto de partida, pero hay más iniciativas en el sector forestal. El día 20 anunció que vendrá a Villafranca del Bierzo para poner en marcha el Plan 42 contra los incendios “desde el convencimiento de cuidar el monte”. El consejero incidió en el interés por el sector forestal “es uno de los futuros del Bierzo que debe diversificar su capacidad económica y estamos seguros que los bosques van a ser su futuro”.
Sobre Ponfeblino
El consejero espera que en breve se puedan ceder al Consorcio del Ponfeblino las instalaciones de la parte central del proyecto, las de Villablino “que son los edificios que le interesa al Consorcio para iniciar actividad”. Recuerda que será el fin de un trabajo complejo que su Consejería ha realizado durante dos años “porque había una concesión a una empresa desde los años 20 y nos ha costado resolverlo administrativamente y darle posibilidades para aprovecharlo”, pero aseguró que la tramitación ya está culminándose.La que aún está en activo es la concesión de licencia ambiental para que la cementera Cosmos en Toral de los Vados pueda utilizar neumáticos como combustible. Asegura el consejero que es fundamental “garantizar la seguridad del Bierzo y la salud de los habitantes”, y eso debe quedar claro en el expediente administrativo a tramitar “para adoptar la solución más acertada”, dijo.
Forestalia podría echar a andar este mes
“El oro verde de los montes bercianos debe ser aprovechado y ser oportunidad de empleo”, dice Suárez-Quiñones. En ese sentido, anunció que este mes podría comenzar a funcionar la central de biomasa ubicada en Cubillos del Sil de Forestalia, un paso adelante, a su entender, para el aprovechamiento forestal que propone. Otro frente es el inicio de actividad de la central de calor en la ciudad, un proyecto polémico que la Asociación de Vecinos de Compostilla ha denunciado ante los estamentos europeos, al lado de otra agrupación en Navatejera con el mismo problema. En este sentido, Suárez-Quiñones dijo respetar la intención vecinal de rechazar el proyecto, pero sigue defendiéndolo totalmente “no vamos a dar marcha atrás porque consideramos que es el futuro. Caminaremos sin descanso para que eso salga adelante”, dijo, y, en última estancia, respetarlo que digan los jueces. “Nos ampara la norma, la ley los estudios técnicos y el trabajo responsable”, apuntó. “El primer punto de partida es el beneficio de los ciudadanos y ahí estaremos hasta el final”, reiteró.Los vecinos del barrio ponferradino de Compostilla y los de Navatejera han iniciado un procedimiento de reclamaciones al Banco Europeo solicitando que se investiguen los “acuerdosde financiación” para estas estructuras. Apuntan que sendos proyectos "contienen presuntas irregularidades urbanísticas, económicas y ambientales y han generado gran alarma social". En concreto consideran que se incumplen las condiciones del proyecto financiado entre la administración de Castilla y León y el Banco denominado Projet Castilla y León Climate Change “y puede ocultar un posible fraude o sobrecostes”, dicen. Estas centrales, apuntan, no son sostenibles ni mejoran la sostenibilidad del sector, como se pretende justificar.
El proyecto de Ponferrada aseguran que no tienelicencia ambiental ni ha pasado a información pública y sospechan de la concesión a la empresa ACSA de los trabajos de la central, implicada, dicen, en casos de corrupción. Las dos instalaciones cuentan con cuatro demandas judiciales en el contencioso administrativo de León.