Hace siglos fueron muy célebres las discusiones de Galileo Galilei con la Iglesia a cuenta de algo que hoy parece absurdo: los movimientos de la Tierra, en concreto los de rotación y traslación. Son los dos movimientos (no los únicos), considerados principales de nuestro planeta.¿Dónde están las pruebas de que así es?. Existen y son numerosas. Una de ellas se pone de manifiesto comprobando, analizando y observando cualquier reloj de sol que utilice para señalar el paso del tiempo lo que se conoce como analema. Es una figura en forma de 8 si se dibuja completa. Es realmente una de las formas de dibujar la ecuación del tiempo. A este tema tan puntual y concreto me voy a referir.
La ecuación del tiempo parece que ya en el siglo XVIII, la conocían los astrónomos británicos, pero yo sólo la conocí en los años 80-90 del pasado siglo…trabajando (topografía y geología), en una mina de carbón del Bierzo. Más vale tarde que nunca. La ecuación del tiempo y su importancia la descubrí hace años trabajando en una mina de carbón. Es una prueba de que Galileo Galilei tenía razón.
Existen infinidad de publicaciones sobrela ecuación del tiempo y lo que implica. He escrito desde hace años muchos artículos aludiendo a la misma. Se pueden ver en Internet y también en otros medios. Si en el cielo visible de un lugar dado fotografiamos a lo largo de todo un año, las posiciones del Sol, pero siempre a la misma hora obtendremos la ya citada figura en forma de 8. Tiene una forma muy llamativa y bella…aunque para gustos. Se llama analema y es un representación físico-matemática de la ecuación del tiempo, como ya he señalado.
La ecuación del tiempo sirve, entre otros menesteres, para comprobar que los datos numéricos que los científicos exponen sobre la velocidad de rotación de la Tierra y sobre la velocidad de su movimiento en torno al Sol son correctos. Si no lo fuesen, saber la hora sería un auténtico caos.
Hace muchísimos años que utilizamos relojes de todo tipo (de pulsera, de pared, de torre…) que funcionan tanto de día como de noche, sin tener para nada en cuenta la posición del Sol. No obstante, sabemos que al amanecer o al atardecer, no es admisible que nuestro reloj de pulsera o nuestro móvil señalen las doce... por ejemplo. Es así porque aunque la hora que utilizamos en la vida cotidiana (hora oficial) no es evidentemente la hora solar verdadera, sigue estando ‘enganchada’ o conectada a la hora que marca el Sol, la cual a su vez tiene directa y matemática relación, con el movimiento de rotación y también con el de traslación de la Tierra. Si la Tierra no girase como dicen los centros de investigación que gira…podría darse el caso de que cuando un reloj de pulsera o un móvil señalase las 12 estuviese …¡apareciendo el Sol en el horizonte!
Para que la hora oficial esté ‘enganchada’ con la hora solar, la ecuación del tiempo es esencial. Por tanto si construimos un reloj-calendario solar que señale hora oficial, podremos comprobar con suma facilidad que el engranaje de los dos movimientos de la Tierra, es el que los centros de observación e investigación indican.
Muchas personas ignoran que los relojes de sol, pueden indicar la hora conprecisión de más o menos un minuto y muchas más quizá ignoran que aunque pueda parecer complicado un reloj de sol (más bien reloj-calendario) puede señalar directamente hora oficial. Es muy importante que se señale directamente hora oficial, porque es justamente la que utilizamos en la vida cotidiana. Así pues un reloj de sol que señale hora oficial se puede contrastar con nuestro reloj de pulsera, con nuestro móvil o con la hora que dan las campanadas del reloj de torre del pueblo. Las horas de esas cuatro fuentes de medida han de coincidir.
Para que así suceda además del asunto de la ecuación el tiempo hay que tener en cuenta el ajuste por longitud geográfica ( ajuste a la posición dentro del huso horario) y … por supuesto lo que sabe todo el mundo. Que la hora oficial cambia a lo largo del año (horario de verano/invierno). Para ello basta con cambiar (cuando se cambie por decreto legal la hora oficial) las posiciones de los carteles de las horas.
En un parque público…
Desde hace unos 30 años he estudiado este tema infinidad de veces y he publicado muchísimos datos al respecto. El resultado quizá más importante (no el único) fue la construcción ya en el siglo pasado, de dos relojes-calendario de sol de grandes dimensiones ya citados. Son tan grandes que yo prefiero llamarles parques y en concreto parques solares didácticos, para que no se confundan con los parques solares de otra índole. En esa ya larga historia, ha habido y sigue habiendo luces y sombras. Han experimentado (como en cualquier otro parque o jardín público), cambios más o menos notables y por ello advierto que las fotografías de los mismos que adjunto no son actuales…para que nadie se lleve un «chasco»si se acerca a verlos.Eso sí,puedo afirmar de forma rotunda, es que son capaces de dar la hora oficial con igual o incluso superior precisión que muchos de los relojes(de pulsera, de péndulo, de pared….), que aún seguimos utilizando en la vida cotidiana. Ya he señalado lo referente al movimiento de las sombras. Si uno cualquiera de los relojes no solares, se atrasa o adelanta un mínimo de dos minutos, ya se detectaría ese desfase en un reloj de solcomo los de los parques solares citados.
No obstante el asunto no es tratar de hacer relojes de sol que señalen la hora oficial con más precisión y sobre todo comodidad que cualquier reloj digital de pulsera corriente. El asunto es la constatación del engranaje de los movimientos de la Tierra. Son varios los factores , (datos de partida, cálculos matemáticos, diseño,…), que han de estar engarzados y sin contener errores. Un sólo fallo en la secuencia indicada…se pondría de manifiesto en los parques solares didácticos de Castropodame o Bembibre.Así pues no parece descabellado suponer que si Galileo Galilei viviese , le gustaría visitar cualquier parque solar como por ejemplo el de Castropodame, en el que gracias a la ecuación del tiempo se puede comprobar que su idea sobre el movimiento ( o movimientos) de la Tierra, son correctos.
Como pienso que «una imagen vale más que mil palabras», he decidido hacer un texto corto y dejar espacio a las imágenes, para que cada lector las analice con detalle. Quien quiera saber más…que me pregunte.